1/8/10

Algunos olvidos

No vivo dentro de un caño y no te conté lo feliz que me puso que el matrimonio sea igualitario. Aunque esté convencida de que el matrimonio no sirve para nada, puede gustarte o no ver a dos hombres o a dos mujeres besándose en la primera plana de un diario...me siento feliz por ser testigo de este cambio.
Tampoco te conté que banco a Maradona y que quienes se espantaron ante su "desboque" de que se la sigan mamando, me parecen tarúpidos...porque por ej. días atrás y, con poca prensa, un futuro candidato a presidente, rubiecito y de corbata también se la mandó...como si las malas palabras existieran.
Claro que el clima mundialista, dormido ya hasta que se cierna el siguiente, no lo vivo con la pasión de quien lo siente pero, ya sabés, no vivo dentro de un caño y mirando un poquito atrás, no tanto, un poquito nomás...la selección no salió tan mal parada.
No sé si te conté que creo que toda institución que diga que el sexo es sucio y lo prohíban, me resulta aterrador y que, de hecho...nada bueno resulta de eso.
Que me espanta que a los chicos los dejen ver películas donde se matan y se pegan, pero les tapen los ojos si se besan o se ve una teta.
Que todavía le digan a una nena "el día que te cases" o "el día que seas mamá" dictando su futuro como quien traza una raya perfecta con una regla.
Que no sé si esperar a que terminen de hablar para mandar a la mierda cuando empiezan una charla con " qué frío hace" si estamos en julio y en la patagonia.
Que quiero partirle los dientes con un martillo enorme a quienes le echan la culpa de todo al gobierno.
Y de a poco me voy subiendo al árbol más alto que conozco en vivo y en directo que es el orcalictus...rabiosa...me doy cuenta que estoy en la copa y empiezo a bajar.
Me pongo musiquita, hago mate y pienso...qué irrepetible es este momento, este mismito...total mi caño, en el que vivo, es acogedor.

21 comentarios:

melquíades dijo...

Cuánta razón en todo!

un besote

jose alfonso dijo...

¡Bueno, bueno, bueno...!
¡Tengo que decirlo desde mi propio blog!
Un beso.

zorgin dijo...

y si a Ud la hace felíz, el resto que importa...!?

Abrujandra dijo...

melquíades Hola bebote lindo, qué lindo es tener la razón en todo juajuajua

Abrujandra dijo...

jose alfonso ¿Lo qué? nontiendo, no me asuste.
Otro beso.

Abrujandra dijo...

zorgin Ay sí...que me la...ups, casi digo que me la mamen y no queda biám.

Any dijo...

El cañitus de Hijitus?

Abru vos te enojarás, pero la verdá es que hace un frío de rec***rse!

Ah mirá, "me siento feliz de ser testigo de ese cambio" tenés razón che, no lo había pensado asi ... estamos (aramos dijo el mosquito) haciendo historia también.

Muákate, brrrrr!!!

Abrujandra dijo...

Any-ta Es histórica la cosa querida, amorosa (dicho como frunciendo la boca tipo vieja pacata)...pero qué frio eh...tenís razón chiquilla.

oenlao dijo...

bajate de la palmera que hace frio igualitario.

Abrujandra dijo...

oenlao Sos un capo...me tenté mal (como dicen los chicos de hoy en día porque en mis épocas no era así...juaaaaaaaaa se iba a la mierda la mina con el comentario..bue, fue)

Anónimo dijo...

alejandrosinfoto45 sin poder loguearse.
Y bueeeee esteeeee analizemos este jugoso post:
Tiene una carga erótica ABRUmadora a saber en las siguientes palabras:
...dos hombres o dos mujeres besandose...
...que se la sigan mamando...
...no salió tan mal parada...
...el sexo es sucio y...
...una teta...
...raya perfecta...
...orcalictus...(eucalyptus que en griego significa "bien cubierto")
...mi caño.....es acogedor...
Perdóneme pero hoy estoy muy jocoso, será que las vacaciones de invierno finalizaron y mis tres adorados hijos vuelven a sus actividades normalessssssss!!!!
El termino TARUPIDO delata la edad!!!!!!
Un beso enorme.

ñandeyara dijo...

¿Qué pasa con la homosexualidad, si es que ella no vuelve a las catacumbas de las que era tan necesario sacarla, para que resplandeciese en la provocación de su libertinaje de labios refulgentemente rojos? Ella simplemente se va diluyendo en la vida social, sin llamar más la atención de nadie, o casi nadie. Queda como una intriga más, como una trama relacional entre los posibles, que no despierta ya encono, pero tampoco admiración. Un sentimiento nada en especial, como algo que puede pasarle a cualquiera. Al tornarla completamente visible, la ofensiva de normalización (por más que estemos tratando de cambiar la terminología, más después de que Deleuze lanzó la noción de sociedades de control, como sustituyente de las sociedades de disciplina de que habla Foucault, no es fácil llamar de una manera muy diferente a tan profunda reorganización, o intento de reorganización de las prácticas sexuales, indicada sensiblemente por la introducción obligatoria del látex en la intimidad de las pasiones) ha conseguido retirar de la homosexualidad todo misterio, banalizarla por completo. No dan ganas, es cierto, de festejarlo, al fin y al cabo fue divertido, pero tampoco es cuestión de lamentarlo. Al final, la homosexualidad (su práctica) no ha sido una cosa tan maravillosa cuanto sus interesados apologistas proclamaran. No hay, en verdad, una homosexualidad, sino, como dirían Deleuze y Guattari, mil sexos, o por lo menos, hasta hace bien poco, dos grandes figuras de la homosexualidad masculina en Occidente. Una, de las locas genetianas, siempre coqueteando con el masoquismo y la pasión de abolición; otra, la de los gays a la moda norteamericana, de erguidos bigotitos hirsutos, desplomándose en su condición de paradigma individualista en el más abyecto tedio (un reemplazo del matrimonio normal que consigue la proeza de ser más aburrido que éste). Me arriesgaría a postular que la reacción de gran parte de los homosexuales frente a las campañas de prevención está siendo la de dejar de tener relaciones sexuales en general, más que la de proceder a una sustitución radical de las antiguas prácticas por otras nuevas "seguras", o sea con forro.
La homosexualidad se vacía de adentro hacia afuera, como un forro. No es que ella haya sido derrotada por la represión que con tanta violencia se le vino encima (sobre todo entre las décadas del 30 y del 50, y, en el caso de Cuba, todavía ahora se la persigue: una forma torturante de que conserve actualidad y alguna frescura). No: el movimiento homosexual triunfó ampliamente, y está muy bien que así haya sido, en el reconocimiento (no exento de humores intempestivos o tortuosos) del derecho a la diferencia sexual, gran bandera de la libidinosa lidia de nuestro tiempo. Reconozcámoslo y pasemos a otra cosa. Ya el movimiento de las locas (no sólo político, sino también de ocupación de territorios: un verdadero Movimiento al Centro) empezó a vaciarse cuando las locas se fueron volviendo menos locas y tiesos los bozos, a integrarse: la vasta maroma que fundía a los amantes de lo idéntico con las heteróclitas, delirantes (y peligrosas) marginalidades, comenzó a rajarse a medida que los manflorones ganaron terreno en la escena social.
NESTOR PERLONGHER

ñandeyara dijo...

Resumiendo, la persecusión a la homosexualidad escribe un tratado (de higiene, de buenas maneras, de manieras) sobre los cuerpos; sujetar el culo es, de alguna manera, sujetar el sujeto a la civilización, diría Bataille, a la "humanización". Retener, contener. Y si esta obsesión anal, liga o ligamen en el lingam, pareció ante el avance de la nueva "identidad" homosexual, disiparse, es porque esta última modalidad de subjetivación desplaza hacia una relación "persona a persona" (gay/gay) lo que es, en las pasiones marginales de la loca y el chongo, del sexo vagabundo en los baldíos, básicamente una relación "órgano a órgano": pene/culo, ano/boca, lengua/ verga, según una dinámica del encaje; esto entra aquí, esto se encaja allí... La homosexualidad, condensa Hocquenghem, es siempre anal. Puto de mierda.

ñandeyara dijo...

NESTOR PERLONGHER

Monstruo dijo...

Volvé a leer tu post pero flashala que lo estás leyendo en el 2060 y que ves todo en perspectiva.

Qué onda?

Saludos!

Abrujandra dijo...

alejandrosinfoto45sinloguearse (le dará mucha fiaca seguramente) Ud. lo analizó y mal que me pese, qué dirán de mí las señoras de la sociedad de socorro jejeje.
Y eso que ando omitiendo los sueños sino qué será de los relatos eróticos que deambuland por la red...un poroto mire.

Abrujandra dijo...

ñandeyara Mire, cada vez que ud. viene acá me da como miedito...estamos hablando de grandes ligas, nada más y nada menos que Ñandeyara. Eso que anduve con lo de la fe ando medio medio.
Me enteré de lo de los baños de Constitución por Néstor, qué huevos tenía ese hombre.
Recuerdo que estuve toda la noche en vela después de leer...
En el desierto de los consultorios
En la polvareda de los divanes "inconcientes"
En lo incesante de ese trámite, de ese "proceso" en hospitales
donde el muerto circula, en los pasillos
donde las enfermeras hacen SHHH! con una aguja en los ovarios,
en los huecos
de los escaparates de cristal de orquesta donde los cirujanos
se travisten de ''hombre drapeado",
laz zarigueyaz de dezhechoz, donde tatúase, o tajéase (o paladea)
un paladar, en tornos
Hay Cadáveres...

Apenitas estaba salida del policlínico de mierda.
Le mando millones de abrazos y besos.

Abrujandra dijo...

Monstruo ¡Bienvenida!...tendré 89, si llego, le juro que la voy a buscar y le asesto una taza de té de hojitas de sen y nos iremos las dos por el inodoro.
Aunque flashearé de seguro si vuelvo a leer este post.
Abrazos.

Abrujandra dijo...

ñandeyara Desásneme...¿nunca la homosexualidad es distinta de la anal? ¿digo si no se la referencia con otra cosa? ¿hasta en eso hay machismo?
Me viene a la memoria una camisa rosa clarito que tenía y usaba mi papá, la reacción de Javier cuando le dijo..."a mí me dicen puto y vos salís de camisa rosa"

ñandeyara dijo...

Por favor, Abrujandra...claro que es así (el falocentrismo es un universo en sí mismo). Pero la venganza que es tímida y preciosa lleva el nombre de Safo.
Y Don Néstor mismo decía que al final "todos devenimos Marta"...jué pucha

Abrujandra dijo...

ñandeyara Todos devenimos en Marta...así nomá é la coza había zido. En fin...ya no me pienso hacer problema por eso, me tomaré un té de jazmín que mandaré a hacer con mi sirviente eunuco a quien rebautizaré Marta.
Abrazos.