21/9/11

Corazón olvidado

¿Viste cuando te distraés y de golpe te das cuenta que el corazón te lo olvidaste en algún lado?
A veces te acordás porque zapatea como diciéndote "estoy acá" y a veces duele, suele sentirse como una aguja nro. 08 de tricotar que se hunde sin aviso.
Dolores hay para todos los gustos, tienen distintos tamaños, morfologías, texturas y hasta olores, ejemplificando se parecen a esos que cuando fuiste al velorio de alguien que amabas, estaba atestado de claveles y cada vez que olés uno, duele.
A veces el corazón es zapateado por pies anónimos que nunca más vas a volver a ver, otras veces por seres que creés conocer y que amás, de ese dolor es difícil salir.
Quizás mi rumbo cambie radicalmente estos días, quizás...eso se transforma en deseo, cuidando de que eso que deseo sea lo suficientemente bello como para que no me arrepienta de cuando se cumpla. Hasta ahora, muchos deseos se concretaron casi sin que me diera cuenta, muchos pasaron desapercibido y los hallé cumplidos años más tarde.
Hoy cumplió sesenta y ocho años mi mamá a muchos kilómetros de mí, no estoy triste por eso, estoy triste por esto.
Pero mi cama me espera para terminar de dar vueltas a un embrollo del que no logro salir. Me duele la carne, la panza, la cabeza por turnos y no quiero vacaciones porque sé, que no será la solución, es sólo poner el humor ante todo y seguir.

4 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

Estos momentos tortuosos, no son aptos para tomar decisiones.

Ten eso en claro.

Un abrazo.

Abrujandra dijo...

GAUCHITO: Totalmente cierto, inspiraré y esperaré ver las rosas florecer tres veces como dice el proverbio ¿chino-japonés?

GUSPLANET dijo...

Hola Abru!

Ay chamiga, entrar a leerte se está volviendo duro, puedo entenderte pero no puedo 'ponerme en tú lugar' como para saber de qué estás hablando... A veces pienso que el clima de la ciudad donde uno vive nos influye en todo sentido y creo que NQN debe ser algo gris y muy urbana, no?

Ay ésos esteros que te reclaman!

GUS

Abrujandra dijo...

GUS: Es verdad, ando muy triste pero eso no deja de permitirme reír.
Y cada vez me tiran más los vastos montes, arroyos y toda esa humedad llena de bichos. El desierto mucho no me va parece.
Besos.