Puse harta cantidad de azúcar en la flanera y me puse a hacer el caramelo.
Usé dieciséis huevos, sanos, hermosos con yemas casi obscenas, los batí como diez minutos con batidora eléctrica (soy una bruja moderna, no uso escoba para pasear sino...lustraspiradora), no sé decirte bien la cantidad de azúcar, pero le calculo unos cuatrocientos gramos, también un buen chorrito de escencia de vainilla y dos litros de leche. Horno caliente a baño María unos cuarenta y cinco minutos, después de apuñalarlo y, que el cuchillo saliera limpito, lo saqué y dejé enfriar.
Después de morfarlo andábamos dispersos por la casa mirando para los costados (no podemos echarle la culpa al perro o, los perros en nuestro caso, dado que están en el patio permanentemente) y el techo, por momentos, se levantaba y volvía a su lugar.
Acabo de sacar una de las dos tartas de manzanas de receta Abrujandrística a ojímetro, esto se entiende cuando cocino con lo que tengo o, con lo que se me da la gana o, con lo que creo que va a quedar distinto.
Dije que somos de buen diente así que con una, no hago nada, así que hago dos o, cuando estoy cansada, apelo a una de las asaderas (gigante) para hacerla, pero el día que hice estas tartas me sentía ama de casa, así que las hice en las tarteras, como corresponde.
No enmanteco ni enharino los moldes, no sé por qué a estos moldes no se les pega nada, les puse una base de azúcar y luego trozos de manzana, después el preparado. Batí azúcar un cuarto masomeno con unos cincuenta gramos de azúcar, me parece que más...unos cien ponele, sí, eran cien, cuando estaba unida la manteca con el azúcar le metí tres huevos y seguí batiendo un rato más (no sé, cinco minutos ponele), después le agregué trescientos cincuenta gramos de crema de leche (así decía pote por eso no ojimetreo acá) pero de esa crema de leche dura, no la líquida sentiendesíclaro. Poquita batida acá, sino se corta la crema, después una taza de harina leudante (no sé hacer la mezcla de polvo Royal con harina común) un ratín más de batido, no hace falta tamizar nada, al menos nunca tuve necesidad, se une parejo y rápido, queda una crema casi amasable.
Horno medio unos treinta minutos, con una fuente o bandeja de agua dentro del horno, secreto heredado de María, la abuela paterna de S. Menor, eso hace que no se te dore mucho la base del preparado, llena de humedad el horno y sólo sirve para repostería. Después lo desmoldé, como sigue la secuencia fotográfica, sí...es una tarta común de manzanas que se desmolda.
Con las cáscaras sobrantes de las manzanas y algo de azúcar, hago una especie de compota que uso para hacer jugo que acompaña el almuerzo o cena, no tiro nada a no ser que sea absoluta, comprobable y reconocible "basura". Sabrán disculpar la ollita sin mango, pero...no tiro nada mientras sirva.
La repostería fina no es de mi agrado (dijo la que no sabía hacer huevos de Pascua de chocolate) será que las cosas dulces no me gustan, lo mío es rústico y criollazo en lo que a cocinar respecta. Tampoco tengo paciencia para las tarteritas, bocaditos, bomboncitos y demás maravillas que son para manos expertas y pacientes.
Cocino para devoradores voraces como yo, de manera casi voluptuosa me dijeron una vez (juá, mandate la parte cuando quieras), yo creo que se debe a que me gusta comer nomás, menos mal que no tengo que hacer purecitos con sopita porque tienen dolencias estomacales o que sean mañosos, no...lo que pongas en la mesa se lo pasan para adentro.
Y con ésa zafé un sábado por la noche con los chicos,