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24/10/15

Los copiráit importan













Sí, claro que importan, me resulta de una bajeza increíble escribir algo robado como si fuera tuyo. Esto lo saqué de la página de Facebook de Libros Libres.

3/9/15

Ayes

El Otro

Roberto Fernández Retamar

Nosotros, los sobrevivientes,
¿A quiénes debemos la sobrevida?
¿Quién se murió por mí en la ergástula,
Quién recibió la bala mía,
La para mí, en su corazón?
¿Sobre qué muerto estoy yo vivo,
Sus huesos quedando en los míos,
Los ojos que le arrancaron, viendo
Por la mirada de mi cara,
Y la mano que no es su mano,
Que no es ya tampoco la mía,
Escribiendo palabras rotas
Donde él no está, en la sobrevida?

3/6/13

Corte de papel

'No hay libro bueno sin su atribución estilística, de la que nadie puede prescindir —excepto su escritor.'
J.L. Borges


Romper con todo lo que tenés establecido mientras te sometés despacio a vos mismo.
Tomar decisiones constantemente y asumir las responsabilidades por ello implica que vas cambiando de a poco que te vas ¿adaptando? ¿a qué? ¿al entorno? ¿a lo que los demás quieren? ¿a lo que necesitás en el momento?
Bullen las historias contadas como únicas, yo sólo largo algo, un pedacito de mí, una idea que dejo que vaya saliendo de a poco.
Alguna vez pensé que las letras y este hambre que no se sacia de libros, de hojas, de ese aroma que sale de los libros viejos, amarillentos era una especie de vicio que iba a tener fin pero no, no hay caso, siempre hay una necesidad imperiosa de escribir aunque sea la lista del mercado, siempre hay libros por leer y mundos por descubrir, cada vez que abro uno imagino que es un planeta nuevo y si es del mismo autor al que vengo siguiendo, como distintas partes de la casa que construye con lo que escribe. Cada vez que termino de leer la última hoja, no puedo evitar la angustia de tener la certeza de que jamás voy a terminar de leer todo lo que se escribió y se escribe porque quiero saber, quiero conocer, quiero aprender y es un ansia que no tiene fin, aceptarla como es forma parte del sometimiento a mí misma.
Quiero saber todo, tan imposible como eso.
Y así es como tengo miles de pequeñas cicatrices en mis dedos de los cortes de papel pero no es por manipular tantos libros sino por mi trabajo, igual siempre queda más romántico decir que es por tantas hojas que paso entre mis manos.

10/3/13

Quiroga, la humedad, el calor y el infierno verde

El papá de un amigo de S. Mayor comentaba que, habiendo leído los cuentos de Horacio Quiroga, le parecieron demasiado fantasiosos hasta que, treinta años después viajó a la provincia de Misiones y se dió cuenta:

La tierra colorada vomita el verde, escupe frutas y flores como una enorme serpiente llena de huevos, se desangra en largas picadas y escurre su canto interminable de saltos y cascadas que te hacen pensar que si el paraíso bíblico existiese es porque dios se inspiró en ese lugar. Los colores y el calor se te meten hasta en los huesos.

Macedonio Fernández (a su paso por esa Provincia como juez, luego cesante porque no había acusado a nadie) escribió por ahí que te inspirás y escribís como loco cuando el sol del mediodía te parte la cabeza.
Sí, el mismo Macedonio que lanzó una candidatura presidencial en joda y con ayuda de sus amigos, el mismo que reverenciaba la pasión, ese mismo al que Jorge Luis Borges le dedicó el poema "La Plaza San Martín" y que le leyó un homenaje frente a su tumba, el mismo que conoció a Horacio Quiroga también. Ese Horacio Quiroga que escribió cuentos maravillosos, esos que estaban incluidos en los programas de estudios secundarios (menos mal) pero que no aguanté y leí antes sólo para pasarme muchas noches de mi preadolescencia sin querer usar almohadas, ese Horacio Quiroga que hizo que desconfiara aterradoramente de quienes te miran fijo con un hilo de baba cayendo de su boca abierta, ese mismo que, cuando miraba la muestra de la gran Yiyú Finke "La Corrección" (a mi treintena de edad) con sus miles de hormigas pintadas con gran maestría, una detrás de la otra formando ejércitos circulares en caminos curvos me disparó aquel relato La miel silvestre y el escalofrío me duró mucho tiempo.
Y así es que mientras mi vida transcurre hace poco más de una década en tierra patagónica ventosa, árida, con gente tan distinta, con vegetación cada vez más prominente producto de la imposición de los seres humanos por ostentar un jardín masomeno al frente de sus casas.
A veces, cuando se digna a llover por acá, cierro los ojos y evoco de a poco algo de lo que queda en mi memoria de los años vividos allá, entre enredaderas, té de eucaliptos, de burrito, de flores de azahar, de ambay, los güembé, las arañas, las tormentas eléctricas, el calor adormilante, el barro rojo, los mosquitos, los sapos enormes, las víboras, los colores de las flores, las sandías, las guayabas, la mandioca, las lagartijas verdes, las rayas, el surubí, el aroma del pacholí, el flit, las sábanas almidonadas, la menta en el tereré y el cocú, pasan así como pantallazos.

2/2/13

Desorejada


S. Menor: ¿Puedo ver Amores perros?
Yo: -No mi súperamor, es una peli muy dura como para que la veas a esta edad.
S.Menor: -¡Uh loco! ¿qué, tiene escenas de sexo?
Yo: (tragando una bola de estopa inexistente)-No por eso mi amor es que hay peleas de perros, los vas a ver inertes y llenos de sangre, claro que no es de verdad.
S. Menor: -Ah, pero si es ficción puedo verla igual, ya sé que los perros no van a estar lastimados.
Yo: -No hijita, no la vas a ver.

Nos revolotea a su hermana y a mí cuando miramos algo en internet, pregunta, opina, pregunta y opina, vuelve a preguntar y vuelve a opinar.
Encontré el libro de la película y lo compré. 
Dos de la mañana yo levantándome a tomar agua la veo así (le pedí que posara, total ya la cosa estaba hecha), leyendo, se leyó el libro de la película Amores perros a escondidas y de un tirón.

Yo: -¿Qué hacés?
S. Menor: -Es que no me dejás ver la película y yo quiero saber de qué se trata, empecé a leer y no pude parar, acá anoté las palabras que no entiendo.
Yo: (bola de estopa en la garganta nuevamente)-Ah ¿te gustó? dejame ver qué no entendés.
Me acomodé las crenchas y me senté con una mezcla de orgullo y resignación, atisbando el futuro adolescente que me espera con esta "criatura" de diez años.

En una entrevista a Guillermo Arriaga que veíamos por youtube S. Menor lo escucha decir que la historia del perro Cofi es la misma que la de su perro, que hasta el nombre era el mismo.

S. Menor: -Mami ¿qué quiere decir con eso? 
Yo: -Casi siempre los que escriben lo hacen contando una historia propia, le pueden poner algo de ficción o modificar lo que no les gusta de la historia real o lo que les gustaría para que quede como les parece que debe quedar.
S. Menor: No es eso lo que te estoy preguntando, quiero saber si su perro lo metía él a pelear.
Yo: -Calculo que sí, sino no tiene sentido que diga que es la historia de su perro.
S. Menor: -No entiendo porque parece un señor bueno.
Yo: -Es complicado de explicarte y que lo entiendas.
S. Menor: Vos explicame y si no entiendo, te pregunto.

Intenté zafar para pensar en un pequeño discurso sobre las costumbres, los gustos, la idea de la vida y la muerte que la pudiera convencer. Pasó el rato y no preguntó más.
Días después despierto de la siesta y me informa muy oronda que lo buscó en google, que encontró que tenía twitter, que se hizo una cuenta, que lo empezó a seguir y que le preguntó por lo del Cofi y que él, le contestó.



20/1/13

Pedrazo

"...Esa boca loca del placer lenguado que sorbe pero no traga. Esa boca nómade que garabatea las vocales de un sexo urbano con la baba de la beba sodomita..."


Homoeróticas urbanas (o apuntes prófugos de un pétalo coliflor) - Pedro Lemebel 

Hace mucho tiempo había leído algo de él y quedé absolutamente fascinada con ese entrelazado de palabras tan propio, tan único. Y es este hombre que ahora leo, ya había usado la mitad de mis regalos de cumpleaños, la magnífica novela de G. Arriaga Un dulce olor a muerte que te conté en una entrada anterior. Preciso de uno o dos días para no perder las sensaciones en las que me deja sumida una lectura como esa, igual con una película, con una charla, con un mate, con un cuadro, con una sonrisa o con los 25° de hoy, regalo de madre natura para apaciguar los malos ánimos que deja soportar tanto calor.
Tengo miedo torero es magnífica de punta a punta, acá te dejo un enlace para que lo conozcas si no sabés quién es, es un puto chileno combativo y macho como pocos, tiene huevos de sobra para repartir a quienes les haga falta, tanto es así que empezó una huelga de hambre en apoyo a la causa mapu en su país, Chile, vive como dice, dice lo que piensa, piensa como un ser único como lo somos todos pero desprovisto de egoísmo, con una sensibilidad a prueba de balas, me dan ganas de abrazarlo hasta que se me gasten los brazos.
¿Cómo se agradece el arte?
Hay cosas que caen en su momento a nuestras manos, a nuestra vida, Tengo miedo torero fue llevada al teatro hace un par de años ya por Gerardo Begérez, acá está la crónica  por si gustás pasar.
Me da gracia cuando etiquetan a un artista de "provocador" cuando hace cosas que me gustan, con las que estoy de acuerdo y es donde se evidencia el sentirme sapo de otro pozo, lo mejor de todo esto es la cantidad de gente con mi mismo desorden mental.
Y resulta que si aún hay que provocar es porque hay mucho camino por andar aún y porque tiene la oportunidad de ponerle las cuarenta frescas a los engominados del mundo.
"Si pueden, lo compran sino, lo roban" como dijo él mismo en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en noviembre del año pasado. 
Ojalá el cáncer aún no se lo lleve, ojalá pueda seguir sentando el culo en una silla mucho tiempo más y le dé como loco a las páginas en blanco, ojalá.


 

18/1/13

Novelazas

Muerta de cansancio pero imposibilitada de hacer otra cosa que seguir estancada en los recuerdos de mi niñez en medio del monte y del lago en el pueblo tan lejano ahora, las imágenes de la novela Un dulce olor a muerte escrita por Guillermo Arriaga (el mismo del corto El Pozo que posteé tres entradas atrás y el mismo de...bueno che, buscalo vos que es harto conocido el hombre) me evocaron miles de sensaciones.
Durante tres días me acompañó en el transporte hacia y desde el trabajo, en algunos momentos no lograba dominar la ansiedad y leía un par páginas en horario laboral.
Mi intención no es emular una crítica literaria, quienes me conocen saben que sólo alcanzo a ser lectora involuntaria eso sí, ávida. Nada me gusta más que leer, sí...el sexo y comer me gustan más pero ¿a quién no?
El día que cumplí los cuarenta y dos años, el catorce de enero S. Mayor llegó con el regalo en nombre de las tres (mi madre que está de visita, S. Menor y ella), era dos libros uno de Pedro Lemebel, Tengo miedo torero (¡qué prosa!) y el otro que te comento ahora.
Era imposible conseguirlo en Neuquén (el de Pedro Lemebel también) pero ya sabemos cómo es la tenacidad juvenil mi hija mayor lo consiguió, mi felicidad era abrumadora y ensordecedora (por no decir que gritaba y saltaba de la contentera) porque (dicen por ahí) me alegro como una nena, me entristezco como una nena pero estoy condenada a hacer cosas de adulta. Y es verdad, no necesito mucho para divertirme, como una nena.
No voy a contarte qué dice la novela así te pica la curiositud y la leés.
Cuando tenemos las veladas paquetas (una vela sobre una lata de arvejas) y nos hacemos las intelectuales con mis hijas, siempre les digo que me resulta imposible creerle a un artista si no vive o piensa, masomeno como lo que hace, el caso es que el escritor de esta novela estoy segura que marcará un antes y un después porque es fiel a sí mismo, lúcido, inteligente y no se guarda sus secretos, su grandeza reside justamente en que no se la cree ni ahí (a ver si aprende la gilada de una vez), uno es sólo esto que es y lo es una sola vez por tiempo indeterminado.
Tiene mucha razón cuando dice que el talento no se puede ocultar y tiene razón también en muchas otras cosas, dan ganas de tenerlo de vecino nianquesea (menos mal que no hay impuestos al soñar).
Yo me quedé sumida en el calor sofocante del pueblo, la polvareda, los enredos, los amores y la muerte.
Me tuvo agarrada del cuello como hacía rato no me pasaba con un libro, el de Los caníbales me tuvo así pero de horror, éste, de otra manera, algo así como ¿qué irá a pasar? ¿qué irá a pasar? capítulo tras capítulo. Fijate el título, Un dulce olor a muerte...faaaaaa muy capo.
El Gitano es mi favorito sin dudamente, la abuela de Gabriela tiene mucho de mi abuela Leonor, mi adoradísima abuela Leonor.
El toro muerto me recordó las faenas de gallinas, de vacas, de cerdos en la casa donde me crié, parecía que la veía a Ña Leonor con la res colgando de dos ganchos enormes y ella despostando munida sólo de una sierra, con las piernas abiertas y una mano ensangrentada hasta el codo, es la imagen que más me gusta de ella, mientras la miraba mi mente de nena pensaba que qué macana que sólo hubiera un dios y no hubiera una diosa, que si las diosas existieran deberían de ser así, sudorosas, fuertes y sin asco como ella batallando con la vaca descabezada en la cocina de campaña de su casa. Después me fue pasando la vida y dios no existe, pero las diosas sí.

Ufff pasó la media noche hace treinta y cinco minutos, te dejo con el que estoy escuchando ahora:


5/1/13

Uno más de vuelta al estante


Terminé con Los caníbales de Jean Teulé y me dejó agarrada del pescuezo, azorada por lo inentendible que resulta el comportamiento en masa del ser humano.
No apto para leerlo cuando estás de bajón.


11/10/11

Filosofando el porno vintage

El sábado pasado me predispuse con muy buen ánimo aprovechando la soledad de mi casa, acomodé algunas cosas, limpié otras porque en el desorden no produzco, me anulo. No sé qué parte de mi cerebro se cierra por completo ante el desorden de manera que no me deja crear.
Quien me conoce sabe que, nada más alejado de mí que andar con el plumero todo el día pero, cierto orden debe haber como para encontrar rápidamente algo y, limpieza como para no morir repleta de gérmenes y bacterias. Cuando se ve bien y huele decentemente, preparo el mate y le doy.

Tal es que, tengo un amigo que, especialmente me hace pensar más de la cuenta, creo que él, en sus recónditos pensamientos está seguro de que yo logro usar todo mi intelecto a pleno, que entiendo rápidamente o que soy capaz de analizar cualquier texto (siempre y cuando no sea matemáticas avanzadas claro). Y bueno, lo tomo como desafío y me propongo desentramar una cosa aunque sea de las puntas que me tira. No siempre tengo éxito dada la cantidad de cosas que hago en el día, además ya no hago planes para los fines de semana..."ja, este sábado apago el celular, cierro la casa y me aíslo"...a veces lo logro como, el sábado que pasó.
Ahí dispuse cuaderno, birome y a buscar todo lo que de Althusser encontrara cosa de, tomar notas, buscar lo que no entiendo, anotarlo, diagramarlo y entenderlo.
Bueno, a ver qué dice la wiki, a ver si puedo bajar para empezar a leerlo, empieza la descarga y mientras miro algo en yoube, me acuerdo de que algo le había pasado a Linda Lovelace que se murió joven pero qué, ah...un accidente de auto, lo que no sabía es que a partir de su famosa peli empezaron las actrices de ese rubro a practicar la felación de manera profunda, ah...mirá vos, un video a otro y terminé enterándome de toda la vida de John Holmes, me dio hambre era medianoche ya.
No sé cómo empiezo con un filósofo y termino con un actor porno.
Fue...lo veo el sábado que viene a Althusser.

1/6/11

Como al pasar

Y encima escribe así y yo, como mecida en esos brazos que olían a pacholí, me arrullo sola embobada por su música. Clickeo al azar y me gustan muchas pero, según el estado de ánimo Pedro Aznar tiene siempre las palabras y melodías precisas, al menos para mí.
El horror de no tener olvido dice al final y nuevamente se me hace carne la bronca de que los traumas no tengan fecha de vencimiento.



Demolición

Hoy pasé por la demolición.
Está casi terminada; queda
sólo el basamento (coronado de chapas protectoras
como espinas) de los cinco pisos
que vieron pasar casi un siglo,
incluídos vos y yo.

Tenías razón: sobre el hombro indiferente
de la mole impersonal que alguien plantó a su lado
(y que parece haber llegado
justo a tiempo de escoltar la muerte)
quedó la huella del color durazno que elegiste
para el corredor de tu casa.

¡Ay, las coordenadas!
¡La geometría que voló a mis ojos
para calcular aquel lugar
que amamos!

Hoy en ese punto hay puro espacio,
cielo virgen, miradas perdidas
esperando el semáforo,
nada.

Y aún estás allí
conmigo, muerta de frío
mirando las estrellas de la alineación
como si de veras fueran a hacerle algo
al mundo.

Aún estoy allí,
en mi arrogancia veinteañera;
la vista clavada sobre el río,
un nudo de silencio en la garganta.

Estás ahí:
corrida por la magia
que tu corazón no se atrevía.

Aún me veo
dejándote una y otra vez,
volviendo siempre.

Fuimos ahí, más que en otras partes,
vos y yo, tanto,
que tal vez no imaginamos
nunca, nosotros en otro
lugar.

Por eso,
ese nuevo punto que ganó el vacío
se nos parece tanto. Está lleno del horror
de no tener olvido.

31/10/10

Esta vez, no puedo no decir...

No es novedad para vos que omito siempre hablar de las "noticias"...como lo de los mineros, los accidentes de tránsito, la soja, los golpes de estado, etc. simplemente porque no me considero capaz de plasmar de manera efectiva lo que pienso al respecto. He intentado hacerlo muchas veces y nada, apenas unas líneas de lo más pelotudas...será que no tengo "eso" que se necesita para hacerlo.
La muerte de Néstor Kirchner es un suceso que no quiero pasar por alto esta vez y, como no me sale nada presentable y ella lo ha hecho magníficamente, cada palabra está puesta exactamente en su lugar reflejando lo que siento...acá te dejo el enlace.

4/8/10

Un par de días después

Día del Hijo de Puta

EL FINAL te alcanzará como a cualquiera y tu muerte no será especial ni tendrá pompas deslumbrantes. Ni flores. Ni vecinos curiosos. Ni velones de incienso. Ni mártires que lloren tu inutilidad, tu ineficiencia. Ni siquiera discursos. Ni lutos. Ni imperceptiblemente. Sin que nadie lo note. Sin que nadie tome registro de tu último paseo. Sin que nadie caiga en el error de recordar tu historia.



Paloma blanca, Paloma negra- Jorge Canese

23/1/10

Tren rojo


Me pregunto una y otra vez

cuando me habitan las dudas

o esa angustia que aprieta me grita,

si es inútil perder el sueño.

Fragmento del poema Repeticiones de Heddy Benítez, poeta y actriz paraguaya.

Un tren rojo paró frente a mi estación a mediados de diciembre, el cartero (ser que más adoro ver, cuando no trae facturas para pagar) y un sobre que venía desde Asunción del Paraguay.

Dos números, iniciales, del último proyecto literario de Jorge Canese (soy su fan y lo sabe y no le molesta) uno de los más grandes que viven aún y bueno…acá te dejo el enlace de una introducción en una entrada que hice, como para no apabullarte con mi perorata de admiradora. La cuestión es que se tomó la molestia de enviarme este maravilloso regalo.

Como es así de generoso, en la revista está a cargo de la sección “Mi amigo”, en la cual trascribe cartas o parte de ellas, por ej. con (nada más y nada menos) Augusto Roa Bastos y además poemas/cuentos/biografías de otros autores paraguayos y latinoamericanos.

Desde que leo, desde que me acuerdo que me gusta leer, siempre tuve debilidad por los autores latinoamericanos, cualquier laya eh…no me importa, después veo si me gusta o no, pero en este punto creo que el Paraguay es un corazón invisible, como que uno no tiene en cuenta siquiera pararse a ver qué onda con la movida cultural. Sé que es algo que tiene que ver con la “difusión”, pero loco…tenés un mapa e Internet…algo se saca, pero como que no está ingresada la línea de datos…Honduras, Nicaragua, Chile, Venezuela, ¿Paraguay?. Pienso que, de no haber pasado mi infancia allí, de seguro me pasaría igual o no.

Ah, en la segunda semana de febrero hay un Encuentro de Poetas por la Paz, en Asunción del Paraguay, si te interesa y podés (no siempre van de la mano) decime y te paso la dirección de contacto.

¡Ah…qué vidurria la mía eh!

Necesito un bol con cerezas, un buen vino rosé, medio jamón, queso fundido, pan casero con queso adentro (alias pan quichú), un almohadón enorme y mullido…se puede terminar el mundo te digo que yo, sonreiré.

28/8/09

No se me ocurre el nombre del título...

...o bien podría tratarse de algo así como:

Haz lo que digo, pero no lo que hago o la paradoja de *“Si soy tan inteligente, ¿por qué me enamoro como una idiota?”(*de Gabriela Acher, el librejo que te revolcás de risa)

La culpa la tiene Cirita por haberme recomendado un libro que estoy leyendo en estos días y se llama Mujeres que corren con lobos y que lo podés descargar de acá .
Siempre que las mujeres nos encontramos inmersas en dudas existenciales como…¿qué hago ahora?, después de una ruptura sentimental, haya sido con convivencia o no. También cuando se llevan años de pareja, cuando tenemos problemas laborales, con los hijos, sus amigos, sus estudios, la cocina, la ropa (comprarla, lavarla, plancharla), la limpieza de los pisos, el jardín, nuestras madres, abuelas, vecinos, amantes, dietas, médicos, las primeras líneas de expresión (decir arrugas es bien feo).
Me refiero a las que estamos dentro de los márgenes que van de los 35 a los 50 años y que nos toca vivir en esta época de mujer sola a cargo de los críos.
La mayoría de nosotras estamos solas, en el sentido “bueno” de la palabra, a cargo de una casa con críos dentro, de diversas edades a quienes hay que limpiarle los mocos, llevarlos al médico, darles de comer, entretenerlos, educarlos, hacer que nos quieran más que al padre ausente, el que se fue y no se hizo cargo y el pibe sueña con conocer, el que dice que “ya” viene y no aparece mientras el crío está esperando en la ventana enjugándose el llanto, no se te ocurra decir nada porque te putea.
Ser buenas hijas con nuestras madres post-menopáusicas o viejas del todo reclamando.
Pergeñar algún tipo de asesinato para los vecinos que se quejan de que los chicos le rompieron el vidrio del ventanal con la pelota o que, se subieron al techo y no lo dejaron dormir la siesta (también se puede pergeñar el asesinato para los hijos y se matan dos pájaros de un tiro). A ver qué es lo que tiene que decir la maestra del desempeño de los chicos en la escuela “Necesitan más de ud.” sí…pero ¡¿CÓMO?! Si además no estoy mencionando el tema laboral que tenemos que cuidar muchísimo porque de lo contrario, no comemos y nuestros hijos tampoco, si no comemos, nos morimos, no creas que no se piensa en eso también. Los compañeros de laburo, correr con los horarios entre la escuela, la entrada y salida, correr para buscarlos, pero justo entró una llamada, hay que atenderla ¿o no?, el jefe…que por lo gral. Jamás son fáciles de llevarlos, hacer chicle el sueldo que, jamás alcanza.
Ah, me olvidaba de lo más importante…nuestra imagen, no se te va a ocurrir estar gorda, con pelos en las piernas, sin maquillaje, con un chignon (para esconder la maraña porque no pudiste hacerte un baño de crema) o sin sonreír…acá si estamos jodidas, este es el punto más importante:
FLACA, DEPILADA Y DIVINA.
Tampoco se te vaya a ocurrir decir que te duele la cabeza o que hace calor o que estás cansada porque se te arma, ¿enfermarte? Es un lujo hoy en día, eso sí que ni pensarlo.
Bien, hasta acá no se me ocurren más generalidades padecidas por quienes están en esta situación…nos juntamos con nuestras amigas que, están en la misma condición, o no…está siempre la desubicada que está casada hace años y que se lleva bien, que los hijos son una maravilla y se hacen la cama, se planchan la ropa y hacen las compras, esa que tiene el marido que la sorprendió con un ramo de flores enviado a la casa a primera hora de la mañana con una tarjeta gigante que decía TE AMO, porque ella se pasó la noche llorando pensando que, dadas las características de su última menstruación, tiene la sospecha de que será la última. Esa desubicada que cada día de la madre o cumpleaños la atienden como a una reina, tan, pero tan desubicada es que, cuando una se lamenta de su suerte respecto a la falta de tiempo para dejar la casa decente, sin que parezca un chiquero…ella te sopapea con un…”Ah, el gordo me puso una señora que limpia”. Tan desubicada es que cuando una se lamenta de cuándo podremos irnos un fin de semana a 20 kms. aunque sea, ya sabemos (por que cada vez que hay un feriado largo, la llamamos para saber qué hace) que el “gordo” la sorprende con una escapada a cualquier lugar de la ciudad en una carpita los dos solitos.
Las miradas cómplices se cruzan, las de las que no tienen esa ¿suerte? En vez de sentirnos bien de compartir un rato entre amigas y charlar, la presencia de ella nos evidencia nuestra realidad, la queremos, pero ojalá no venga la próxima. Las demás empiezan una especie de minicírculo de…”viste que esto no lo podemos hablar delante de “fulanita”…” (la desubicada) nos damos consejos, un vaya que son consejos salidos propiamente de un libro de psicología…
Ah no, me puedo estar muriendo pero a este no lo llamo más después del plantón que me comí…
Ah no, si el tipo con el que estoy no es capaz de atenderme cuando me duele algo, le doy una patada en el culo…
Y así, podría seguir hasta infinito punto rojo.
Lo cierto es que, no somos capaces en la realidad de hacerlo, me refiero al…”si me mete los cuernos, lo castro”…no sólo conservarían su órgano débil, sino que he conocido a muchas que han perdonado una infidelidad.
Mis grandes preguntas son:
-¿Qué mecanismo maquiavélico tenemos las mujeres de este rango de edades, en esta época, en este tiempo, que nos hace hacer cosas que, con la cabeza fresca, con la razón en su lugar…no se debería hacer?
-¿Autocastigo por ser mujer?
-¿Miedo a la soledad?
-¿La eterna espera del príncipe azul?
-¿Será que somos nomás sumisas por naturaleza?He conocido feministas de armas tomar que, el hombre que llega a su vida se ve colmado de atenciones aunque ella esté reventada al final del día. También de las que vuelven a buscarlos después de que los echan de la casa…y así.
Obviamente en mi caso he pasado por casi todas las etapas, he tenido múltiples y variados romances: románticos, pasionales, suicidas, tranquilos, raros, inseguros, otros plagados de incertidumbre y en todos los casos ha sido distinto, a algunos los recuerdo con cariño, a otros mejor no…yo misma me he visto envuelta en amores desgarradores, en esperas interminables, en silencios y en vez de dar vuelta…he seguido esperando.
El tema da para mucho, pero tenía que decirlo…lo tenía atragantado. He dicho.
Ahora, me siento mejor…es que estaba sentada medio torcida.

8/7/09

Gripe A, yo también...qué tanto.

No escribo sobre cuestiones de actualidad, para eso están los diarios, los blogs, los reenvíos de email y la mar en coche.

Quería pasarte lo mejor que leí sobre la gripe cochina y está acá, la autora es la doctora Ememe.

Que te aproveche y cuidate, no te juntes por ahí, si no te cuidás vos, no te cuida nadie.

2/7/09

Con K

"La insoportable levedad del ser" título poético si los hay, las palabras exactas, en el momento exacto, la apertura de una nueva grieta en la cabeza, la sugerencia de otro conocimiento; difícilmente me produzca esa sensación un título de cualquier obra, pero en esta oportunidad me refiero a los libros. Creo que se debe al  momento en el que llega o de cuán receptivo está uno. La última vez que me pasó fue con "Alegrías del purgatorio".

De seguro sabés lo que es el purgatorio o escuchaste hablar de él. Ese lugar fue protagonista de muchas de mis pesadillas infantiles. A medida que iba elaborando los colores, el tamaño y el olor de las almas en espera de su juicio de su comportamiento en vida...el horror iba creciendo en mi cabeza.

Preguntaba, iba a catecismo, buscaba ávidamente en la biblia y se me ocurrió pensar que más que un luhar como "ante-sala" se trataba de un estado del alma (¡Gracias Alighieri!).

Ahora sé que es chamuyo represivo y controlador, todo lo religioso propiamente dicho, pero eso será motivo de otra entrada cuando me sienta con seguridad sobre mis palabras, poder expresarlo tal y como lo deseo, tal y como siento respecto a ello.

"Alegrías del purgatorio" vino de la mano de un comentario de una amiga de una amiga.

Yiyú Finke (amiga de Silvia-Curupisa, ésta última...amiga mía) artista, estudió para ello además de tener un talento singular y prolífico, un sentido agudo para encontrar la belleza en cualquier cosa, amorosa a más no poder. En varias oportunidades tuvo escarceos con la literatura palabras que retumban en mi cabeza, favoritas de Silvia y mías...esa donde ella una vez...cagó un rayo. La miraba y escuchaba, admiraba y admiro su poco egoísmo, me enseñó a preparar los bastidores, a preparar las telas sin ningún tipo de pretensión retributiva, todo hay que decirlo.

Ella publicó su libro y en la presentación en Asunción del Paraguay estuvo él, ella se refirió como un intelectual resistente, dueño de una prosa partucular. Durante años, de a ratos me atacaba y lo buscaba, encargaba y nada. En internet me cansé de buscarlo, cuando creí que era inútil ya, tipeé mal su apellido en uno de los buscadores, en vez de Canese puse "anese" y saltó Kanese, derecho al primer blog con el que tuve contacto (además del que tengo con la Curupisa), el de Luna Guerra, allí hacía referencia a mi, tan buscado, escritor paraguayo Jorge Canese.

La tal Luna Guerra resultó una lectura maravillosa para mí, llena de giros y licencias idiomáticas con palabras en guaraní, los soretos son lejos de los mejores sonetos que he leído hasta hoy. Cierto es que sólo con un excelente manejo de las reglas gramaticales y ortográficas, se puede escribir...distinto.

Marcelo Silva, el autor de Luna Guerra es correntino, genial y seguidor de la corriente narrativa creada por Kanese.

Paloma blanca, paloma negra  fue prohibida con comunicado de prensa y todo en el Paraguay de Stroessner, fue perseguido y cazado por los secuaces del dictador, luego se exilió. De profesión médico y al día de hoy sigue sufriendo a su país, pero se me ocurre pensar que, desde un lugar maduro pero sin resignación. Dueño de un humor ácido y de un profundo intelecto y que lamentablemente eso no fue compatible con el tiempo en el que estaba viviendo, pero a fin de cuentas, al tratarse de este tipo de personas ¿Quién fue comprendido y profeta en su tierra?

Jorge Canese y yo, mantenemos un contacto de cartas vía correo electrónico, gracias a Marcelo Silva. Es inexplicable la alegría de la que fui presa cuando se me hizo carne que al fin iba a tener no sólo toda su bibliografía sino que a él mismo para ametrallarlo a preguntas.

Es un ser admirable, un hombre que anda así nomás por la vida, sin hacerse mucho cargo de lo que genera, o de que le da miedo o de que es modesto nomás...debe ser eso.

Si te da curiosidad acá te paso los enlaces y quedo a tu disposición por cualquier consulta que quieras hacer. Me tomé el trabajo de hacerlo porque quizás a alguien más le guste y no quiero que le pase lo que a mí, tanto tiempo...años buscando algo de él, pero dicen que todo sacrificio viene con recompensa y tengo mucho más de lo que esperaba.

Antes, deberías leer lo siguiente, como para estar sobre-aviso.

NOTAS PREVIAS AL LEKTOR

(¿al pie de la letra?)

1)Idioma utilizado: español/kastellano (lengua ¿materna? del autor) en la versión, variantes y giros propios utilizados en mi/nuestro país (Paraguay) y con las siguientes modifikaciones signifikativas -a tener(se) en kuenta-: a)Ortográfikas: la letra 'k' es usada en sustitución de la 'c' de sonido fuerte, con pokas excepciones (monosílabos -no siempre- y kuando la 'c' es doble, p.e.: ficción); a veces 'y' en lugar de 'i' y 'b'  en vez de 'v' y b)Gramaticales:texto eskrito kasi totalmente en minúskulas; eliminación habitual de los signos de puntuación konvencionales (. , ;), lo que obliga(rá) (al lektor) a una toma de aliento (y/o lektura) prolongada y su konsekuente exhausción, pérdida y sensaciones konkomitantes; a veces también disrelaciones esporádikas de género y número; uso (sí) de -/y () con/komo efektos de konjunción/disyunción/super-posición y/o disgresión.

2)Uso esporádiko-infrekuente de palabras, giros o frases kortas en idioma guaraní, transkritas en grafía científika, pero siguiendo las reglas de acentuación kastellanas. La diéresis (**no puedo poner la diéresis acá porque el tecladito dice cosas que no son) vale por nasalización y el pusó (') komo interrupción glotal de korte y valor konsonante, la 'h? es /debe ser aspirada y 'j'=ye.

No kreí/kreo-dado el karákter sonoro y akumulativo del texto-,que (se) requiera-requiriera necesariamente de traducción al pie y/o de la konfección de un ¿glosario? que tra(d)icionara las sonoridades guaraníes, si bien (alguna vez) podrá hacer(se).

Hubiera preferido poder especifikar alguna distinción (¿itálika/bastardilla?) para indikar todo lo que es y va eskrito en guaraní, pero dadas las karakterístikas de mi máguina (de eskribir)/de este-mi manuskrito origina, eso es virtualmente imposible.

(sabrán diskulpar)

Hallé apropiada esta advertencia general que aparece en "Alegrías del purgatorio" el cual resulta un canto de libertad y burla al caer la dictadura stronista, después...bueno, lo de después es otra historia en el Paraguay.

Resto de los libros que subí:

-Accidentes en la vía húmeda

-Amor puro y sincero

-Idioma de los muertos

-Indios go home

-P3F

-Para zekar la vana-na

-Temworeí

-La conspiración de los ginecólogos

**Nota mía, entre paréntesis, por la diéresis que no se deja sola en este tecladito.

4/6/09

No soy una mal aprendida.


Cuando leí a Castaneda con su zaga (ficción o realidad, eso poco me importa) de sus andanzas como aprendiz de brujo, esa historia me produjo una grieta importante en medio del cerebro.
Por esa grieta parece que tengo ojos que ven otras cosas, a las que estuve ciega antes de...C (no Cristo). La lectura no es la misma en cierta etapa de nuestra vida, como cuando la leés de mayor, es otra cosa. Al menos los trece libros escritos a lo largo de ese aprendizaje, no me los sé de memoria, pero los habré leído unas cuatro veces, y siempre vuelvo a alguno, Una realidad aparte, El conocimiento silencioso creo que han sido los que más me marcaron.
Ya no son tan recurrentes mis horrorosas pesadillas, creo que porque empecé a verlas desde otro ángulo, ya hasta son como paseos en otro mundo, con colores y olores que no son de la realidad cotidiana.
Mmmm, ahora no sé si publicar esto o no, pasa que hace poco tiempo dejó de importarme lo que piensen los demás. Ya veré qué hago con esto.
Si decido publicarlo, saldrá así, crudo nomás.
Siempre me lamenté de no poder seguir estudiando, me refiero a alguna carrera de grado, tuve intentos varios con antropología, cuando vivía en Posadas, con Cs. Políticas y Psicología acá en Nqn., nunca fui más allá de la inscripción o el curso de ingreso, allá queda todo con excusas varias, no tengo tiempo, no quiero dejar tanto tiempo de estar con las souvenires, etc. claro, todas convincentes, pero no para mí, me miro al espejo y digo “mentirosa”. Pero siempre leí mucho. Una pequeñísima anécdota de cuando era chiquita me la contó mi mamá cuando vino para las fiestas el año pasado, me sorprendió porque ella casi nunca cuenta cosas nuestras de chicos. 
“Cuando te mandaba a ordenar tus juguetes, revistas y libros, tardabas siempre porque te quedabas mirando los dibujos, leyendo” raro porque no recuerdo eso, bah, eso exactamente. Aprendí a leer como casi todo el mundo, tipo seis años, no como mis hijas, ambas a la edad de cinco años leían perfectamente.
Un amor que tuve me dijo que no importaba el título, que el asunto de la lectura era para usarlo como herramientas de vida, que te deje algo, que te sirva, que no andaba con el cartelito de mina léida (sí, léida) y que eso era lo importante.
Bien, este es uno de los casos, mirá, en El conocimiento silencioso dice:

...-Se me hizo chistoso y quise reír, pero no me dio tiempo. En pocas palabras definió al acecho como el arte de usar la conducta de un modo original, con propósitos específicos. Dijo que la conducta normal, en el mundo cotidiano, es rutinaria. Cualquier conducta que rompe con la rutina causa un efecto desacostumbrado es el que buscan los brujos, porque es acumulativo. Y su acumulación es lo que hace de un brujo, un acechador.-...


Ey, ojo, no ando por ahí teniendo clarividencias mientras humeo cualquier pasto, fumo pasto conocido nomás.
Fijate lo que dice de la conducta desacostumbrada, si me ven que ando haciendo cualquiera, más de lo normal digo, es porque estoy acumulando para poder acecharte.

1/6/09

Orgullo maternal.


O la paradoja de "no gasté guita al cuete".

Una de mis fotos favoritas, estamos redivinas, resesys, retrastivas, resotificadas, lindas demás, bah...en realidad es porque, parece que nos queremos fijate que yo la apretujo y, ella no puede escapar, tampoco me importa si salgo bien (cosa difícil).

El día en que Souvenir mayor egresó, lo llevo grabado como el que corona los esfuerzos de su primera y segunda etapa de formación educativa.

Allá estaba ella recibiendo su **canelón donde decía "yastá la secu nena". Además de corregirnos mutuamente, de tener que soportar que siempre la tome de la mano para cruzar la calle, aunque esté hoy, a pocos meses de cumplir veinte años, de bancarme siempre...ese ex-bodoque lechero motiva mi vida desde que nació.

El año pasado empezó la multiversidad eligiendo, con mucha dificultad, dado la cantidad de cosas que le gustan y la gran oferta que hay, de eso te hablé en su oportunidad; letras fue la elección primera, luego tuvimos unos desbarajustes importantes en nuestras vidas, mudanza nuevamente, separación, acomodamiento, más gastos, etc. que la hicieron tambalear. Yo estaba muy ocupada laburando y lamentándome de mi suerte, mientras ella se ocupaba de su hermanita, de preparar el almuerzo, de ser buena novia, nuera, cuñada, estudiar y estar flaca, depilada y divina.

Lo primero que tronó, fue la facu, todo bien...si no te gusta, tomate tu tiempo, laburó, se siguió ocupando de la hermanita y de la casa hasta que, comenzando este año se produjo el milagro, todo se acomodó como en un camión que lleva sandías, retomó letras y estudia como loca. Sale cuando puede, se divierte, se emborracha, de sexo...poco dice, se fuma, escribe, lee y sigue ocupándose de su hermanita (es un problema de distancias, la escuela de Souvenir menor queda a pocas cuadras del departamento donde vive, luego pasa a buscarla su padre).

Se cuida, se maneja con una solvencia que hubiera querido tener a su edad, y eso que andaba con ella a upa, con razón las viejas conocidas me decían..."ay, una criatura con otra criatura".

Ya lleva dos parciales rendidos con excelentes notas, jamás me dió dolores de cabeza importantes, nunca me llamaron de la escuela, ni otros padres, ni de una comisaría, no sé lo que es pagar un profesor particular, ni comprarle un celular y que lo rompa al poco tiempo, siempre fue cuidadosa con sus cosas porque reconoce el valor del esfuerzo.

Siempre me acompañó en mis decisiones, siempre estuvimos juntas, aunque las horas laborales nos tuvieran alejadas casi toda la semana, aunque anduviera yo de bajón, ella estuvo y está siempre ahí.

Es una leona con su hermanita, así que me puedo morir nomás y hoy, no habrían problemas.

Si el orgullo de un padre/madre se refiere a tener un/a hijo/a diez, no es ese tipo de orgullo el que siento...sino más bien una especie de inmensa satisfacción, una sensación que no puedo explicar por más que lo intente. 

Ella es la chinita bebé que, ayer nomás estaba en un moisés durmiendo ignorante del resto de lo que es vivir, y hoy es una mujercita buena, valiente, responsable, madura, ocurrente, simpática, divertida, algo culposa nomás, pero supongo que es el tipo de hijo/a cualquier otro quisiera tener y la tengo yo...¡Ja!

**canelón: una de sus primas pensó que sobre la mesa, en el escenario, habían canelones...se trataba de los diplomas.

Otra entrega de:

Diálogo entre un español y un indio-¡Qué porquería es el glóbulo! de José María Firpo

Español-Voy a pasear.

Indio-Yo voy a tirar flechas.

-Voy a recorrer muchos países.

-Voy a cazar.

-Voy a adueñarme de muchos países.

-Voy a matar vacas.

-Yo voy a la guerra.

-Te voy a matar a flechazos.

-Te voy a degollar.

-Yo te voy a suicidar.

-Yo te mataré bien pero bien muerto.

-Te cortaré las orejas.

-Te voy a hundir de un cañonazo.

-Hasta luego.

-Hasta luego.

30/5/09

Moderame, que me gusta.

Che ¿Viste que desde hace unos días empecé a censurar los comentarios del blog? Disculpame, está bien, debería haberte avisado, comentado, no sé...algo, antes. Pasa que entre el quilombín que es esto de existir, simplemente, se me pasó.

Siempre me llené la boca (o los dedos, en este caso) diciendo que acá hago lo que quiero sin importarme la reacción de la gente conocida que se pueda sentir tocada. Como decía una señora amiga, es mi patio donde juego a lo que quiero sin escuchar a los grandes.

Me llené la boca y los dedos diciendo que acá cualquiera puede decir lo que quiera y ya ves, no pasó así.

Hay un par de moscardones molestando y voy a esperar a que se cansen. Capaz mañana cambio de idea y que sea lo que tenga que ser.

Conmigo nunca se sabe, ni yo.

Otra entrega más de:

Diálogo entre un español y un indio-¡Qué porquería es el glóbulo! de José María Firpo

-Ustedes ser vencidos y estar a nuestra merced. Tú tener que hacerme caso.

-¡Ja, ja! ¡Quién sabe! Yo primero consultar con mi sabio cacique. A lo mejor, haber guerra otra vez.

-¡Pero nene! ¡Ya haber guerra y nosotros ganar!

-¡Sí nene! Pero yo ser indómito y lacónico.

26/5/09

Mortadela y mate cocido.

Anoche en la mesa de la cena decía uno de los comensales, famoso por su paladar negro, que la mortadela y el mate cocido sólo tienen mala prensa.
En uno de sus viajes, La Señora del blog http://viejossonlostrapos.blogspot.com, una de mis primeras lecturas en este mundo, contó esto, que no está en los anuncios de viajes o en los documentales sobre la vida en Italia o en sus ciudades, a lo mejor sí, y yo ni enterada. ¿Por qué?. No es fashion comer mortadela o tomar mate cocido, con lo ricos que son.
Receta del mate cocido oficial : como para cuatro tazas de esas de café, sí, esas...bien, ahora te cuento que esta receta nace en los cuarteles paraguayos (donde conté muchas veces que pasé mi infancia y parte de mi adolescencia, en Paraguay, no en los cuarteles) y va a compañado de "galleta oficial", una especie de bollo de pan más bien chicón y duro:
-Brasa de carbón al rojo vivo: una
-Yerba: tres cucharas.
-Azúcar: dos cucharas.
Antes poné agua a calentar como para cuatro tazas. No en una pava, puede ser una olla o el jarrito que usas para el té o el café (si no tienés cafetera, como yo).
Olla o bandeja que esté en desuso, pero limpia por favor. Te vas al patio o balcón para esta tarea porque humea que da gusto.

Sobre la brasa, que antes pusiste en el recipiente en desuso y limpio por favor, andá quemando la yerba con el azúcar, no hace falta que queme todo, después largá todo esto, sí...todo, con carbón incluído, en el agua previamente calentada y dejá hervir un minutín. Debería reposar cinco minutos, o un chorro de agua fría hace que baje la yerba.

Colandooo y mientras te hacés un buen sámbuche de mortadela y después me contás.

No he conocido gente intoxicada por este brebaje, más por el pucho o el humo de las grandes ciudades. 

A continuación les dejo otra entrega de:

Diálogo entre un español y un indio-¡Qué porquería es el glóbulo!-José María Firpo.

En una bella tarde se encontraron en Méjico un español y un charrúa.
-¿Cómo estás hermano jefe?
-Aquí estamos, fumando un poco en la pipa de la paz, con los mejicanos.
-Te presento a mi amigo Julián.
-Tanto gusto. Tengo algunas reses para venderle.
-Si son del mercado negro, no te puedo revoliar.