Mostrando las entradas con la etiqueta MIS LUGARES. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta MIS LUGARES. Mostrar todas las entradas

10/9/18

Hace dos días que La Colina de la Vida está en 'repeat'.
Me avisa Souvenir Mayor que se murió el mejor (y casi único amigo que lo conocía como nadie a Marido 2, padre de Souvenir Menor), durante muchos años pensé que se llamaba Genaro, un día me dice Marido 2 que -¿Te acordás que si nacía varón le quería poner Luis? nunca me preguntaste por qué, bueno es que ese es el nombre del Genaro, le digo así por Viaje a Ixtlán- 
Marido 2 siempre tuvo, aún conserva, un humor particular al que, lamentablemente, recién ahora entiendo y casi que lo disfruto también.
¿Viste cuando estás con alguien que deja medio drogui? ¿así como muy zen?
- Che Genaro, vos sos un árbol de tilo, a mí no me jodés - él sonreía nomás.
¿Viste que esa gente anda arriba del mundo como en otra frecuencia? ¿otra velocidad?
Así caminaba, así hablaba, así creaba la más bella artesanía en madera que ví, así se prendía un pucho, así preparaba un mate y bueno, así se fue también, muy despacio, casi en silencio se murió de a poco, se murió joven y dejó gente que lo va a recordar mucho tiempo.
Me da tristeza que El Genaro se haya muerto tan pronto allá tan lejos de donde estoy ahora, me da mucha más tristeza no darle un abrazo a Marido 2 porque sé cómo se siente.
Y la dejo por acá a este himno, es que esa canción fue la primera que se la escuché cantar.


2/8/18

Prueba de vida

Sí, sí, estoy viva aunque si se fijan al costadito hay enlaces a 'mis otras vidas' que son las que alimento, no tan a diario como antes pero bueno, sabrán que aún respiro y sigo andando por los Países Bajos que tiene mucha gente alta.
Ya puedo comunicarme con bastante solvencia en su idioma oficial, ese que suena a un alemán con acento francés y que tiene la gramática que parece querer matarte pero no.
Estamos en verano y estoy contenta, sí, no sabés lo que son los inviernos acá, hace frío sí, eso no es lo terrible, lo terrible es que no sale el sol jamás y eso es algo muy triste.
¿Alguien por ahí?


14/6/15

Alguien siempre tiene la culpa

El culpable de todo, mi primer Atlas, regalo de mi padre cuando aún vivía la niñez frente al lago en el lugar mágico






Se siguen paseando en sus páginas países que ya no existen y, curiosamente, a mis diez años miraba los mapas con esas líneas que marcaban dónde empezaba un país y terminaba otro, imaginaba que estaban de verdad pintadas en la tierra, preguntando me dijeron la verdad. 
Pero si no están, realmente, marcadas en la tierra ¿quién nos convence de que es así? ¿quién nos dice que vos y yo somos diferentes? ¿quién que vos tenés que morir defendiendo tu patria? 
Actualmente le agrego los himnos, el patriotismo, el fútbol y todo lo que contribuye a marcarnos fronteras.
He pasado muchas horas muertas pensando en ello, dándole vueltas al asunto, contemplando boquiabierta cómo se matan,pelean, discuten porque '...este mundial es nuestro...' o será  nomás que no me gusta distraerme y vivo demasiado intensamente la vida, todo me atraviesa literal te digo eh, el dolor, el amor, la tristeza, la alegría, una comida, un mate, esa telaraña que esa araña estuvo tejiendo tanto rato, ese libro que no voy a alcanzar a leer, ese chamamé que está sonando mientras el siguiente tema tanto puede ser un tango como rock and roll...¡hay tanto para vivir!
Esta vez creo que la culpa (abstenerce de comentarios sobre la culpa, es sólo un recurso que uso siempre, no creo que sirva para algo más que para contribuir a sentirse mal) la tienen esos ' ¿quiénes? ' que nos dicen 'esto es así, este jabón es para esto, hay que circular por este carril, tenés que hacer éste examen *...............'
Sigue siendo un misterio cómo éste libro ha sobrevivido a tantas mudanzas y traslados de provincias, países, ciudades, barrios y así seguiré seguramente porque sí, hay mucho por vivir. 

*espacio a rellenar a gusto del lector

11/6/15

Nostalgiuda

Ay qué nostalgias (sí, porque son muchas) posadeñas Don Madalón le entraba lindo al vino mientras daba un largo y alegre sapucai bien largo le daba rewind una y otra vez a su casette con esta canción que se escuchaba desde el patio aromado de orégano y menta de mi abuela.
¡Qué linda la versión de La Nueva Luna!




2/6/15

Paseos varios por los hospitales, guardias, remedios caseros, meditación y mi torpeza patológica.

Una de las tareas en mi anterior laburo era reemplazar a mis compañeros/as que se tomaban vacaciones o licencias en Bariloche cosa a la que accedía de buen gusto porque, convengamos que no es lo mismo que vayas a reemplazar a alguien a China Muerta que a Bariló , mucho de lo que conozco lo debo a ese trabajo.
Por lógica me llevaba un par de días habituarme al entorno, la maña de la puerta, donde guardan los archivos en la compu, la i


mpresora que sólo funcionaba si la prendías después de la cpu, en fin...una de las cosas que llega a ser casi un arte es, hacer pis mientras estás sola en un lugar donde tiene atención al público, teléfono fijo y corporativo ¿en qué momento entra un cliente? una llamada al fijo se puede sacrificar, el corporativo te lo podés llevar al baño, bueno...calculando la tranquilidad de la calle se cierra la puerta con un cartelito (por las dudas) de 'vuelvo enseguida' ciertamenten muchos pises se transforman en momentos más largos (ay, está hablando de la caca! qué asco!)...como vivo como si no me alcanzaran las horas del día para hacer todo lo que debo y quiero, dejo de hacer cosas necesarias para ahorrar tiempo y una de ellas es no prender la luz del baño de un lugar que ya conozco, eso me pasó...manoteé un desodorante de ambiente que me costó rociar porque...miér... mire si taaaaaaaaaanta seguridad iba a tener, una hora más tarde estaba internada en el Hospital de Bariloche para que me limpien las vías respiratorias, resulta que el desodorante de ambiente era...gas pimienta.
Agradecimientos a: Anny Rey Roman Graf (ambos una pareja de lo más más de lo más) a las enfermeras y médicos del Hospital de Bariloche quienes no contenían la risa y me avisaron que la contarían como una anécdota más.
Pablito Fabré que tomó las evidencias gráficas de esa maldito aparato pergeñado en las entrañas del averno que sólo sirve para intoxicar a paspadas como yo.

2/4/13

Métodos

Tentarse siempre tiene que ver siempre con algo que no está bien. Durante mucho tiempo para mí, los libros fueron sagrados, era impensado doblarles una hoja o escribirlos, no señor, nada de eso y vaya que hubieron millones de veces en los que quise hacerlo, claro que no era difícil tampoco apuntar en un cuaderno lo que me interesaba pero no sé, no era lo mismo. Cada vez que osaba pasarle un lápiz, suavecito, suavecito para marcar algo sentía que la Señora Susana me estaba mirando decepcionada y hasta, a veces, parecía que la escuchaba 'no aprendiste nada de mí', ella era la directora de la escuela primaria donde fuimos mi hermano Pablo y yo, también era nuestra madrina, muy señorona, muy seriota, nosotros le teníamos una mezcla de respeto y miedo. Leía la última entrada del blog de El Demiurgo  y me resultó tentadora la propuesta de tomar una hoja de cualquier libro, recortar las palabras, mezclarlas, sacarlas al azar y de ahí nacería algo nuevo. También me topé con alguien que decía que, ante una página en blanco había que tirar palabras, una detrás de otra y que, al principio carecerían de sentido pero que luego te irían orientando para dejar que esa página en blanco fuera vencida con honores.
Pero no pude hacerlo, recorrí la pequeñísima biblioteca que tenemos en nuestra humilde morada y no, la Señora Susana volvió a aparecer al fondo del pasillo me hacía 'ojito' y no pude.

Pasillo de la pequeñísima biblioteca de nuestra morada, al fondo está el homenaje heredado de una ex suegra a la que quise mucho.






Señora Susana en la actualidad posando junto a su única nieta de su única hija, allá, tan lejos de acá.
                                          

10/3/13

Quiroga, la humedad, el calor y el infierno verde

El papá de un amigo de S. Mayor comentaba que, habiendo leído los cuentos de Horacio Quiroga, le parecieron demasiado fantasiosos hasta que, treinta años después viajó a la provincia de Misiones y se dió cuenta:

La tierra colorada vomita el verde, escupe frutas y flores como una enorme serpiente llena de huevos, se desangra en largas picadas y escurre su canto interminable de saltos y cascadas que te hacen pensar que si el paraíso bíblico existiese es porque dios se inspiró en ese lugar. Los colores y el calor se te meten hasta en los huesos.

Macedonio Fernández (a su paso por esa Provincia como juez, luego cesante porque no había acusado a nadie) escribió por ahí que te inspirás y escribís como loco cuando el sol del mediodía te parte la cabeza.
Sí, el mismo Macedonio que lanzó una candidatura presidencial en joda y con ayuda de sus amigos, el mismo que reverenciaba la pasión, ese mismo al que Jorge Luis Borges le dedicó el poema "La Plaza San Martín" y que le leyó un homenaje frente a su tumba, el mismo que conoció a Horacio Quiroga también. Ese Horacio Quiroga que escribió cuentos maravillosos, esos que estaban incluidos en los programas de estudios secundarios (menos mal) pero que no aguanté y leí antes sólo para pasarme muchas noches de mi preadolescencia sin querer usar almohadas, ese Horacio Quiroga que hizo que desconfiara aterradoramente de quienes te miran fijo con un hilo de baba cayendo de su boca abierta, ese mismo que, cuando miraba la muestra de la gran Yiyú Finke "La Corrección" (a mi treintena de edad) con sus miles de hormigas pintadas con gran maestría, una detrás de la otra formando ejércitos circulares en caminos curvos me disparó aquel relato La miel silvestre y el escalofrío me duró mucho tiempo.
Y así es que mientras mi vida transcurre hace poco más de una década en tierra patagónica ventosa, árida, con gente tan distinta, con vegetación cada vez más prominente producto de la imposición de los seres humanos por ostentar un jardín masomeno al frente de sus casas.
A veces, cuando se digna a llover por acá, cierro los ojos y evoco de a poco algo de lo que queda en mi memoria de los años vividos allá, entre enredaderas, té de eucaliptos, de burrito, de flores de azahar, de ambay, los güembé, las arañas, las tormentas eléctricas, el calor adormilante, el barro rojo, los mosquitos, los sapos enormes, las víboras, los colores de las flores, las sandías, las guayabas, la mandioca, las lagartijas verdes, las rayas, el surubí, el aroma del pacholí, el flit, las sábanas almidonadas, la menta en el tereré y el cocú, pasan así como pantallazos.

14/2/13

:)

A un mes de haber cumplido años me llega este regalo de un amigo hermoso (como lo son todos los amigos) que está lejísimo, gracias y mil veces gracias.
Es un puente y está en Amsterdan, me imaginé tomando té rojo con él ahí y después mate viendo cómo se le frunce la carita mientras lo prueba, de la misma manera en que la fruncimos cuando se bebe cerveza por primera vez. También imaginé que andábamos en bicicleta por toda la ciudad y que parábamos sólo para tomar aliento.
Imaginé que hablábamos mucho y que nos reíamos mucho también.

Guapetón, te devuelvo con este cuento que me hizo acordar a vos cuando lo leí:


El emigrante
de Luis Felipe Lomelí

-¿Olvida ud. algo?
-Ojalá.




13/2/13

Mirá vos


Recién llegadas a la casa, salimos unos días a San Martín de los Andes a disfrutar lo que esta loca vida tiene para sorprenderme.
Impensado viaje, me dijeron ¿vamos? consulté a S. Menor y dijimos sí, allá fuimos.
El pueblo no tiene yuyos sino rosas y mira al Lago Lácar, hicimos turismo gastronómico (frase con glam para decir que nos atiborramos de comida), cantamos, caminamos, miramos mucho, mucho, mucho esas cosas que no podés creer que estás viendo lo que estás viendo. Mateamos, filosofamos, comimos (ah, ya lo dije), leímos un poco y seguimos mirando mucho.
Acá te dejo algunas fotos, las que saqué yo son una porquería en comparación con las del futuro fotógrafo EMealcubo.


Panorámica volviendo del Parque Nacional Lanín


 S. Menor y yo-Lago Lácar


 Frente cabaña S.M. de los Andes


 Patio cabaña


 Lago Lácar-San Martín de los Andes


 Río Chimeuín- Junín de los Andes S. Menor


 Río Chimehuín-Junín de los Andes


Cerca de Junín de los Andes- Plataforma de avistaje de cóndores, no vimos ni uno solo, bastante parcos los tipos para salir a saludar.


Rutas argentinas- RN 234- Volviendo a casa.


Las imágenes son todas de EMealcubo amigo, vecino, guitarrista de rock que nos alegra la vida con su mansa presencia.
EMealcubo





14/1/13

La perrada

¡Qué cosa con los perros!
Acá estoy sentada con una taza de té rojo (de vez en cuando me doy aires de señora en medio de la casa medio en ruinas, un laburo asalariado y chato pero con internet, muchos libros y el meñique levantado mientras levanto la taza decorada con una infantil jirafa).
Es madrugón por acá y la fresca lluvia en la ciudad, dio el respiro que hacía falta después de un par de días de intenso calor.
Pondré algo de música. Música sin letras porque no puedo concentrarme, eso me dijo una vez un escritor medio amante que tuve hace un tiempo ¿medio amante? sí, algo así, en realidad nunca supimos qué fuimos, él, escritor maduro y yo, joven sin minifalda con un permiso en las muchas responsabilidades de madre jefa de hogar, la cuestión es que lo copié de manera inconciente y es que ahora no puedo escribir siquiera un mensaje de texto si algo con letra suena.
Y decía eso de los perros porque esta madrugada del día en que cumplo cuarenta y dos años sobre este mundo, la perrada del barrio está empeñada en tener sexo bajo la ventana de mi dormitorio, me molesta el no poder dormir dado que tengo que ir a laburar pero ni modo como dicen los mexicanos.
Aprovecho para escribir algo que no me sale, pero estoy con el firme propósito de hacerlo. No es que quiera ganar un concurso literario pero es que lo necesito nomás.
Este blog que escribí con asiduidad, que abandoné, que volví, que volví a dejarlo, que lo cerré y que volví a abrirlo empezó como lo que es, un diario, la macana es que, siendo un diario público (o, no-íntimo) personas que quiero tienen acceso a él y no les gusta algunas cosas que publico, antes me preocupaba pero ahora estoy entrando en una sórdida etapa de impunidad y no me importa, tampoco me preocupa.
Las decisiones tienen consecuencias, siempre y asumirlas, tanto las buenas como las malas, es cuestión de ¿madurez? lo que me faltaba, venir a madurar justo ahora.
Se entibió el té, ya vengo.
Hablando de perros siempre recuerdo al Chango, el perro de la infancia, ese que de su enorme cola nos prendíamos mi hermano y yo, él nadaba hasta que veníamos chiquita la casa, mi abuela silbaba y él daba la vuelta.


4/3/12

Animarse


Voy de viaje a Katmandú,
el viaje no es lo mismo si no estás tú.
Si no estás tú, voy de viaje a Katmandú.
Katmandú-Pappo


Si no me hubiera animado, esto no hubiera pasado: Una pequeña gira vacacional con S. Menor ha sido renovadora, la vuelta no fue estresante, ella lo pasó lindo cosechó zarzamoras y le enseñaron a hacer dulce, le dio de comer a las truchas y aprendió a pescar. Por un pelín no pudo subir a La Trochita pero hizo de las suyas en el museo, miró extasiada las casas hechas de durmientes y escuchaba atentamente todas las reseñas que nos daban del lugar. Empezamos en Bariloche (lugar que ya conocíamos) pero tuvimos que hacer un par de visitas a gente amiga, luego nos llevaron hasta El Bolsón donde, nos dejaban dormir hasta la hora que queríamos, habríamos la boca y nos embutían de delicias, nos llevaban a pasear, fuimos al Lago Puelo, Epuyehue y El Maitén (pueblo del que me enamoré). La vuelta costó un poco. Luego nos llevaron a Las Grutas donde S. Menor conoció el mar, caminamos mucho, disfrutamos de espectáculos callejeros, pagamos la gorra, jugamos al tejo y cumplimos con todos los deberes playeros. Una mañana el mar fue todo para mí.

16/2/12

Poquito

y como dicen en estos pagos "piqué" o, en este caso, "picamos" el culo en Nqn a hacer trámites y la tipa agarra a S. Menor y rajan para la marrr a ver si está serena. Besos y abrazos (cuánta felicidad le da a uno dos semanas de libertad), a la vuelta cuento en detalle por ahora te digo que, volver, siempre me cuesta.

4/3/11

Siete años es mucho


 
Lo dejo acá para que me humedezca cuando la sequía arrecie por estos lares. Grabado per muá en la casa donde viví la mayor parte de mi vida en Posadas.

Cuando te vas de un lugar del que te querías ir pero en el que quedan los testigos sanguíneos de tu existencia, de tu descendencia y los amigos.
Después de este tiempo pude ir, animarme a largo viaje de ruta ya que por aire aun no puedo.
Empieza el bicho doble piso a acariciar el asfalto con sus redondos miembros redondos de caucho y vamos, S. Menor y yo.
El viaje es rigurosamente seguido por los esperantes, la pausa larga en Retiro antes de volver a partir es acompañada por Milena y su mini viaje de dos horas para matear cara a cara.
Su cara y su mano levantada saludándonos mientras la tarde cerrada de Bs.As. se encapota comenzando una llovizna persistente que nos sigue, nos sigue, nos sigue...sin ninguna parada...escampa y vuelve a llover. La autovía hasta Paso de los Libres me sorprende gratamente, me asusta el viaje...me gusta pero imagino miles de fatalidades mientras rezo a nadie por protección.
Los asientos elegidos son los delanteros para que S.Menor tenga una visión de primera llegando al cambio total del paisaje de la Patagonia a la selva húmeda.
¡Cuántos árboles que hay!
¡Qué gorda la lluvia!
¡Cuántos animales!
¡Qué parejito plantaron todo!
Como un mantra, esa era la secuencia que ella repetía apenas se despertó en Gdor. Virasoro ( o...reví soró...como decía en guaraní mi abuela, algo así como culo hecho flecos) en la Pcia de Corrientes, mi abuela era correntina, nacida en Santo Tomé, ella decía que era de la República de Corrientes...el correntino es algo así como el hincha de Rácing.
Llegando a la Garita (cruce de encuentro de la Ruta Nacional 12 con la Ruta Nacional 14) todo se me cayó arriba de la cabeza, los ojos se me abrieron y las calles rojas, las verdulerías a la vera de la ruta, una mujer barriendo la vereda, un hombre en bicicleta con la gorra vieja que decía Club Guaraní, el camioncito viejo lleno de sandías a 2 x $10, se me anudó la garganta.
Llegamos a la terminal y nos esperaba mi padre con su esposa (casado en segundas náuseas), quien fotografió los abrazos primeros. No la conocía y me resultó una mujer muy linda. Nos llevaron a casa de mi madre...la misma casa que era de mi abuela, la misma donde S.Mayor dio sus primeros pasos, la casa donde viví mucho tiempo...la casa donde ella murió y donde la velamos. La ruta 213 a siete cuadras de la Quaranta eran los lugares donde ella andaba con su bastón comprando y charlando con los almaceneros.
Me pareció verla caminando, me pareció verla parada con los brazos descansando sobre la reja, como hacía siempre que sabía que íbamos, esperando...pero era mi mamá.
Se fue mi padre, quedamos charlando del viaje, nos bañamos, comí mandioca, llegó Daniela con Benjamín, la esposa y el hijo de mi moreno de oro quien estaba trabajando. Tampoco los conocía, el féisbuc no alcanza para los olores, los besos ni los abrazos.
Daniela es como un pollito mojado, te dan ganas de llevártela y darle sopa mientras la arropás para que se duerma. Benjamín es un bebé hermoso y tranquilo, mi moreno de oro es un hombre ya.
Mi hermano Pablo volvía de sus vacaciones por Salta, la misma noche del día que llegamos...así que esa noche fue de juntada nuevamente. Muchos abrazos y arrepentimientos de no habernos visto antes. Pablo está igual, Karina...mi cuñada mayor ya se anima a más, toma vino y charla animadamente...mis sobrinas hermosas...la mayor, la que me hizo tía fue mi compañerita antes de que nos viniéramos a vivir a Nqn., Sofía es una adolescente bellísima y callada, yo buscaba su mirada y en su mirada esa nenita que siempre quería quedarse en mi casa.
Comí guayabas que crecen en la calle, los vecinos gritaban haciendo urras.
Comí mandiocas "¿Qué querés comer? ¿mandiocas?¿por qué?" porque me pasé siete años con ganas de comerlas a mis anchas, blancas, tiernas, humeantes y acá sólo las conseguí dos veces, poniéndole mucha imaginación y amor salieron masomeno comibles.
Claro, para ellos es corriente y hasta vulgar, pero qué manjar.
Los planes de cruzarnos a San Bernardino para poder ver a mi familia de allá (el hermano de mi mamá, mi adoradísimo tío Casin, mis primos)se truncaron.
Los lugares donde pasé mi niñez y la ilusión que tenía de que S.Menor conociera ese otro mundo que también es suyo, ese mundo lleno de bicheríos, de lluvias sin anunciarse, de sudor, de tierra enamorada de las uñas, de verde invasor del espacio, de los arroyos anchos como los ríos de acá, de la cigarra siestera, de la tonada que no me abandonará, la tonada en la boca de todos por allá, en esas nubes que te cuelgan bien arribita de la cabeza, de ese lago que está cristalino y hasta tiene peces, la arena gorda, los camalotes y sus flores, quería atardecer con ella mirando el cerro Aregüeño y de cómo el sol se va yendo tan naranja que te enrojece...no pudo ser, pero no importa y, realmente no importó porque cuando se enteraron de que no podía ir, vinieron hasta Posadas algunos, no toda la troupe...pero vinieron mi primo menor y el mayor, ese acto me colmó de satisfacción.
Me atoré de Curupisos, su bello jardín, su aireada casa, el pasto, Curupezno que es un personaje total.
Volví llorando hasta Bs.As., me quedó todo el triperío revuelto de sensaciones encontradas...los enormes ojos de Sofía llenos de lágrimas (quiero ir con vos tía), el abrazo largo y fuerte de mi amiga Curupisa, sus ojos también así, como los míos, Curupiso que tiene el corazón tan grande que creo que es alto porque así lo tiene distribuido, Curupezno y sus deseos gráficos de buen viaje, mi padre, mis hermanos, en fin...en esa plataforma se quedó una mitad mía.
Grafiquemos...el orden de los faroles, no altera el alumbrado:
 Baucha con Mailén, la hermana de la hermana...la hermana compartida.
 Sofía y yo
 Baucha y su abuelo (mi padre...mi padre...mi padre)
 Mi moreno de oro.
 Bieeeeeeeen de entrecasa...curupiseando con Sol
 Mile y Baucha
 Baucha y sus primas
 Danielita, un ser dulcísimo mamá de Benjamín y esposa de mi moreno de oro, con Baucha y Sofi.
 Josejó y yo.
 Picando alguito la familia a pleno...estas mesas me encantan. El primaje paraguayo en todo su esplendor.
 Albertico y yo.
 Mi madre en la costanera posadeña.
 Mi hermano Pablo
 Benjamín y Baucha
  
Llorate algo bruja

Apenas llegamos a Neuquén me esperaba otra partida hacia Bariloche pero esa es...otra historia.

28/11/10

Respira el alma

Así estaba la tarde neuquina el 21 de noviembre pasado. Durante el día amenazó lluvia con unas pocas gotas y un gris plomizo que me dejó medio bajón porque el recital se hacía al aire libre.
Pocos afiches y el boca a boca hizo que supiera que èl iba a estar tocando en La Vuelta de Obligado.
Poca gente al principio, mucha a la mitad, ahí nomás está el paso obligado de los fines de semana en esta ciudad donde los artesanos despliegan belleza en sus mesas, la música hizo que mucha gente se acercara después.

Esto no fue ahí, no tengo medios como para grabarlo y además, si los tuviera hay quienes saben hacerlo, yo no...me daría bronca no poder disfrutarlo.
Apenas esto es lo más decente y fue obra de S. Mayor ya que yo estaba en otro planeta, haciendo fuerza para no llorar a mares. El planeta donde uno "se siente a salvo".
Me transporta al olor de lo salvaje, la tierra de allá cuando se moja, la lluvia, las plantas y ella escuchándolo porque el chamamé es mágico y brutalmente alegre, ella era toda así y él me la recuerda mientras me voy dando cuenta que me gusta por ella, por él, por mí.
Lo que compone, lo que dice, lo que llega no tiene palabras de esas que yo pueda expresar correctamente. Esto es sólo contarte lo que me pasó el domingo pasado.
Impecable todo, los músicos de primera y él es una persona especial como muchos, un gran tipo.
S. Menor acompañando el momento.

 S. Mayor flanqueada por su guardaespaldas privado silbando cuando los aplausos no alcanzaban.


Y así es cuando mi alma...respira.

20/8/10

Composición de lugar

Atardecer en San Bernardino-Paraguay 15/08/2010-Fotografía de Pablo M. Alvarado


Según pasa el tiempo te vas dando cuenta de tantas cosas, entre ellas...cuando te ponés a contar tu vida, cada vez hay más líneas que agregar aunque siempre vuelvas a ese rincón de los recuerdos amados, no todo se ve distinto cada vez.
Se enciende en tu cabeza hasta el olor de lugar, la percepción sensorial de la vista se une a la del olfato sin que estés tocando, los recuerdos no se tocan, pero a mí me gusta pensar que sí.
El lugar mágico sigue estando, no se movió ni un poquito y a mí me parece ya que pertenece a otra dimensión, que está detrás de la galaxia más lejana de la que se tenga como cierta.
Madura la memoria mientras ensamblo mi vida con los jirones que fueron quedando por el camino, el proceso duele más de lo que pensé.
La inexistencia del ser que habitó ese lugar me raja el alma de lado a lado.
Me gusta pensarla convertida en un ser mitológico que le sirve comida, hecha por ella misma, a quien tenga hambre, que viste a quien no tiene con qué, que habla quedito como para que te entre el consejo. Vestida con un largo vestido estampado con rosas chinas. Ella decía que cuando era chica, le gustaban las polleras de las gitanas por los estampados con esas flores. Como las flores favoritas de su primer hijo...las margaritas, siempre las tenía donde estuviera viviendo, rosas chinas rojas y margaritas.
Ese ser mitológico habitaría entre esas flores y miles de plantas que le gustaban.
Es como una necesidad para poder seguir viviendo, tener la cabeza sobre los hombros, alta sin que se caiga para ningún lado.
Quizás pueda alguna vez, hacer una entrada con una fotografía de este mismo lugar y yo esté en ella.

Atardecer en San Bernardino-Paraguay 15/08/2010-Fotografía de Pablo M. Alvarado

20/1/10

Milena vino

¡ADVERTENCIA!

SI UD. ES SENSIBLE A LAS CRUDAS IMÁGENES DESPROVISTAS DE MAQUILLAJE Y FOTOCHÓP, CONTINÚE SU CAMINO...EN ESTA ENTRADA HABEMUS BLOGUERAS EN ESTADO NATURAL.




Versión "a la moderna" por si no entendés mi letra:

Algunos desafíos son absolutamente irresistibles para mí, algunos pocos captan mi atención a veces porque no me interesan, otros porque no me doy cuenta (soy muy distraída).
Mr. Brightside (no puedo enlazar su blog desde aquí) en la entrada anterior, hizo esta propuesta que, a mí me sonó a DESAFÍO.
Sé que cronológico, difícil que me salga, pero voy a intentarlo.
Milena se convirtió en mi “amiga” (palabra que no uso como sombrero si no más bien, como corona) sin darme cuenta, pasó nomás y así se vino porque, la virtualidad está buena pero los afectos necesitan de tangibilidad en algún momento para que no se pierdan o se sequen, debe ser fuerte el vínculo para que resista. Cruzó el cielo y en medio de una hermosa ventolera veraniega neuquina, aterrizó, con los pelos de punta y los nervios algo crispados por el bamboleo del avión y por la inmediatez en el aterrizaje, que en éste aeropuerto se practica, no hay demasiada pista y el piloto se manda la parte que ni les cuento.
Lo primero que me llamó la atención de ella fue su mirada (ninguna de sus fotos le hace justicia verdadera a sus ojos) hay una mezcla de ingenuidad casi infantil de descubrimiento y el asombro que le antecede a cada paso en ésta ciudad que ella no conocía. La actitud de una mujer que amó, sufrió y rió con la misma intensidad con la que lo haría todo de nuevo sin cambiar nada, sin esa experiencia ella no amaría, sufriría o reiría como lo hace hoy.
Es dueña de un ingenio particular, es muy divertida y los chicos se le pegan, S. Menor se mantuvo seria cuando fuimos a despedirla, para luego desplomarse aferrada a su bote (uno de los regalos que Milena le hizo) llorando:-Estuve fuerte mami porque te tenía que apoyar en el areopuerto-fueron sus palabras, claro que en el “areopuerto” me agarró el llanto (Mile también)y dos abrazos de despedida no fueron suficientes así que subimos a verla volar.
Todo en ella destila vida y total congruencia entre su ideología y su manera de vivir que...vamos...hay mucho contestatario con maletín de Louis Vouiton, mucho despotricador en contra de la educación privada y mandan a sus hijos a...ESCUELAS PRIVADAS...
Bebimos muchos litros de cerveza y de mate, por suerte come cualquier cosa menos piedras, duerme sobre ellas y acá dejo constancia gráfica de ello.
Creo que en varias ocasiones nos interrumpimos para seguir charlando y, ella no me deja mentir, que nada hago “como se debe” y charlar, no es la excepción.
Se me ocurre que charlar es como ir trepando a un árbol con mi interlocutor y de repente sentir que, al colgar de una rama estoy a punto de caer, esto alerta que se debe volver al centro para continuar con el punto que se está tratando. Menos mal que ella charla como yo, una vez divagamos tanto que, no logramos recordar qué era lo que estábamos tratando originalmente aunque así, entre saltos dolorosos del *colectivo nació “Imelda”, pero esa es otra historia.
S. Mayor simplemente la adoró y se unió en la languidez en la que se sumió la casa luego que Milena partiera a su vida. No es que andemos con cara de velorio, pero qué cosa...ni ella imagina lo reveladora que fue su intervención en mi vida en este momento, justo en éste.
“¿Para qué querer a quien no te quiere?” así de simple, tan simple como eso, tan complicado también.
La modestia económica en la que vivo no me permitió atenderla como hubiera querido pero ella se mostró como si hubiera dormido en un hotel cinco estrellas y comido en restaurante de lujo de esos que, entre comida y comida, te sirven un sorbete helado para que no se te mezclen los sabores y puedas degustar como corresponde.
Igual pasé vergüenza cuando no me acordaba los nombres de los ríos que pasan debajo del puente que une Neuquén con Cipolletti, ella se dio cuenta que soy medio lela, pasa que por blog no se nota.
Para colmo llegó cargada de regalos, cosa que nos hizo adorarla de entrada nomás.
Tengo dos hermanos varones y una hermana del alma que vive lejos, sumada está Milena con la que una semana juntas no me alcanzó, capaz que ella quería salir corriendo y lo disimuló muy bien.
Partos, escritores, tetas, cansancio, recuerdos, experiencias, hombres, chistes, verdades y hasta consejos de belleza intercambiamos. Pasó mi cumpleaños número treinta y nueve conmigo y otras brujas que la vida me regaló como compañeras de ruta en este lugar del mundo, todas personajes inimaginados, les aseguro...y ya ven lo que se dice cuando dicen...Dios los cría...
La cosa es que Milena *tomó agua del Limay y se fue.




*Colectivo:¿servicio?de transporte urbano de pasajeros, con asientos durísimos, que se traga soberanamente los badenes haciendo temblar los genitales femeninos produciendo la sensación de inminente expulsión de los mismos.
*Tomó agua del Limay y nunca se fue: creencia lugareña sin fundamento, sólo sirve para asustar y morir de sed.



Milena duerme sobre cualquier superficie (y pensar que creí que era una exageración cuando respondió eso en un Meme)

Hacia el final de la noche de empanadas y cerveza conmemorando mi 39º aniversario de nacimiento, no soportaba los flashes y dele que insistían.

Combustible infaltable, mate, mate, mate...esto fue en el Balneario Municipal, bastante limpito y lindo estaba.

Mile y yo en una tarde mucho viento.

Mile y mis souvenires encantadísimas con ella, Río Limay de fondo...frío como arroyo.

Mile y S.Menor en una actitud típica con los chicos, no se despegaba de ella.

De fondo Plaza Huincul, un poquitín de viento y S. Menor que no la deja vivir.

Un poco de jarana en la noche de empanadas, Mile y S.Mayor.

Otra muestra de que duerme sobre cualquier superficie, es que no lo podía creer o será que tengo demasiadas mañas para dormir.