Mostrando las entradas con la etiqueta ¿pequeñeces?. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ¿pequeñeces?. Mostrar todas las entradas

3/9/17

Un abrazo

¿Sentiste alguna vez que con un abrazo no te ibas a secar?
Es como un hogar por el tiempo que dure, haber llegado a casa por un momento.
Suele encajar perfectamente y aliviar un poco, o mucho, el dolor que sea.
Se siente calor.
No logro explicarlo o entenderlo, aunque para entender siempre necesité escribirlo, dibujarlo o pintarlo en éste caso, no puedo, no hay manera.
Sólo sé que cuando necesito uno, sólo puedo disimular el nudo en la garganta.



1/4/17

¿Pequeñeces?

Y no, no todos somos iguales, me lo recuerda este par de caritas siniestras de cerditos de goma azucaradas.


  Los cerditos siniestros

No me gustan, pero gratis o sea, gratis ¿entendés? en un lugar donde pagás hasta para usar un carro en el supermercado, pero como soy buena pensé en los sobrinos de acá para cuando nos visitan y en 'el hombre' que le gustan esas porquerías inventadas por el mismo diablo (tendría que hacer una recategorización de personas por sus gustos respecto a los dulces).
El medio kilo de golosinas maldito lo ligué por una combinación de marcas que hice sin intención en una tienda.
No todos somos iguales, y acostumbrada a ver casi todo tan perfectito, ordenadito; pescar que una de las caras está sin terminar (o pasada de calor) y que no se hayan dado cuenta me hace sentir estafada.
La miro embelesada y me da pena también, como cuando ves de sopetón a una persona que tiene la cara quemada o deformada.
Las gomas azucaradas se me pegan en la bóveda palatina y me producen arcadas, las mismas que me hacen lucir como gallo comiendo tripa al oler mariscos cociéndose o vómito.
No somos todos iguales y darle enter en el cerebro casi a diario hace que no ande matando a la humanidad (¡ cómo me cuesta actuar de persona normal !).
Qué feo ligar gratis cosas que no te gustan pero como de todo se aprende, de ahora en más, ni gratis agarro sin hacer composición de lugar. 
Tarde pero aprendí.


8/2/17

Volver de ¿visita?

Cuántas veces volví acá, con todos los elementos de limpieza necesarios y al llegar, me dieron ganas sólo de mirar la nada. Otras veces pasé sin intención como quien tiene el impulso de volver a recorrer las calles de la infancia, esto parece tan lejano y no lo es.
Basta de tantas distracciones y a sentar el culo que escribir siempre me ayudó a aclararme, más que la lavandina.

26/10/15

Vos dale nomás que así te va a quedar el cerebro.

La costumbre de contactar gente para practicar los idiomas que me gustan no la pierdo, encontrás de todo, afinás el olfato, buscás, eliminás, bloqueás, buscás y a veces te regalan cosas como éstas.
Y resulta que vas a practicar holandés, resulta que es de Cabo Verde, que lleva diez años viviendo en Rotterdam pero que antes vivió en Marruecos y que la música de ahí quedó como su favorita, forma parte de las melodías perdidas de Persia por consiguiente, el autor es anónimo y el director Hossein Alizadeh la dió este refresco hace más de veinte años, debe estar refrescado mejor posteriormente, no busqué.
Terminás hablando en portugués aprendiendo que el kriol no es tan difícil y allá vamos con el Kriol también qué tanto, mientras el cerebro dé.

 

20/10/15

Simple

El problema del 'hombre blanco' es que no piensa con el corazón.
Todos los aborígenes en su cosmogonía. 


¿Qué tan difícil es entender lo simple?
Somos lo que nos dicen, crecemos con la realidad circundante como única, abrimos los ojos más allá y, a lo que nos resulta incomprensible lo etiquetamos como 'mal' 'anormal' '¿qué les pasa?' 'es obra de un ser omnipotente, omnipresente' porque lo diferente, en vez de infundir curiosidad, da temor y el miedo paraliza, destruye, roe.
Te lo digo yo que, entre las cosas que no puedo evitar es analizar, racionalizar y eso me ha llevado a que mi cuerpo sufriera los embates de mis emociones, me quedé sin un órgano, las esperas médicas, análisis, resonancias magnéticas, yesos, muletas, medicamentos, las esperas de los diagnósticos, han hecho mella pero para dividir ese antes y este después en el  día de hoy en que nadie más que yo puede lamer todas esas heridas para recuperarme y levantarme nuevamente, escarbo en mi corazón dónde está esa niña que fui, totalmente perfecta, única, alejada de toda certeza de que el mundo puede llegar a ser un lugar sórdido, recuperando un poco de aquello, los planes ya no existen para mí, la vida es esto...la bella luz que ambienta este lugar porque el cortinado es apropiado, es esta guitarra sonando para mí, solamente para mí, son las hojas de estos árboles que se mueven por el viento, es el olor del pasto después que la lluvia pasó, es un beso con amor, es esto, abrir los ojos todas las mañanas y saber, hoy es hoy y puedo ser lo que quiero.





30/8/15

Simple

A veces es tan simple...me voy dando cuenta de a poco de que no es 'a veces' sino, siempre es simple.
Qué bueno que alguien aparece con la palabra justa, tan simple como que si alguien no se interesa porque se interesen se puede ir lavar los pies en las Cataratas del Iguazú.
Hoy me maquillé, me encremé, hice más cosas de 'chicas' y en un rato más iré a compartir el cumpleaños de una amiga, caigo en la cuenta de que es la primera vez que salgo sola desde hace casi dos años.
Pasaron tantas cosas, algunas quiero contarlas y no sé cómo (como eso de que tengo que madurar y tampoco sé cómo), ser buena madre y no sé cómo, ser buena amiga y no sé cómo y así, ganas de sufrir nomás, otras cosas no quiero contarlas porque no las quiero revivir y han sido momentos difíciles, dolorosos, interminables.
Victimizarse quizás se haya convertido en un apostolado sin darme cuenta y eso que lo detesto, voy a revisar eso.


10/5/15

A veces no me contengo

Repito como mantra 'no me voy a pronunciar sobre religión, política, medios de comunicación' en una época lo hacía y casi me sale sangre negra por los ojos, admito que de tanto en tanto no logro contener mis deditos y me las mando. Habiendo crecido rodeada de papeles impresos, filosóficas charlas de mi abuela correntina que, a duras penas hizo el 6to grado de la escuela primaria, mi madre de la que aprendí a 'ver' la pintura, la música, el baile, cantar, tejer, coser, de mi padre que trabajó en los medios durante toda su vida, demás gentes...bueno, uno es lo que le dicen, después lo que entendés y podés. No tengo la menor idea cómo fue que muy pibita me dí cuenta que siempre iba a haber alguien que me dijera lo que tenía que hacer pero 'voilá' nadie se podía meter en mi cerebro si no lo dejaba y así es como firmemente (creo que ridículamente porque lo recuerdo como si fuese ayer) mis catorce años y yo nos miramos en un espejo (elemento importante para estos menesteres) nos juramos no dejar que jamás nadie nos diga qué pensar ni sentir.
Hallo una muestra (pequeñísima) de lo que una empresa de la envergadura de CNN largue un artículo así (como cientos de miles de millones que han largado así), me refiero al artículo que enlazo (no me gusta decir 'linkeo' cuando escribo en mi lengua materna) a continuación.
A ver si alguien que esté sin muchas cosas que hacer se toma un rato y lo lee, cuéntenme ¿cuántos errores hallan? o una pregunta mejor ¿de verdad piensan que somos todos giles?  ah, sí, de eso viven y muy bien.

8/11/14

Cierto como que el sol está ahí

Y cuando el llanto pasa, cuando la tormenta que cada vez me asusta más, pasa.
Jamás antes la luz estuvo tan oscura y en medio del miedo aparecen linternas encendidas para iluminarme, linternas que creí perdidas y lejanas ¿cómo agradecer? no alcanzaría lo que me quede de vida, suponiendo que no me fuera a morir hoy o mañana, con pasado mañana, alcanza.
Gracias.

3/6/13

Corte de papel

'No hay libro bueno sin su atribución estilística, de la que nadie puede prescindir —excepto su escritor.'
J.L. Borges


Romper con todo lo que tenés establecido mientras te sometés despacio a vos mismo.
Tomar decisiones constantemente y asumir las responsabilidades por ello implica que vas cambiando de a poco que te vas ¿adaptando? ¿a qué? ¿al entorno? ¿a lo que los demás quieren? ¿a lo que necesitás en el momento?
Bullen las historias contadas como únicas, yo sólo largo algo, un pedacito de mí, una idea que dejo que vaya saliendo de a poco.
Alguna vez pensé que las letras y este hambre que no se sacia de libros, de hojas, de ese aroma que sale de los libros viejos, amarillentos era una especie de vicio que iba a tener fin pero no, no hay caso, siempre hay una necesidad imperiosa de escribir aunque sea la lista del mercado, siempre hay libros por leer y mundos por descubrir, cada vez que abro uno imagino que es un planeta nuevo y si es del mismo autor al que vengo siguiendo, como distintas partes de la casa que construye con lo que escribe. Cada vez que termino de leer la última hoja, no puedo evitar la angustia de tener la certeza de que jamás voy a terminar de leer todo lo que se escribió y se escribe porque quiero saber, quiero conocer, quiero aprender y es un ansia que no tiene fin, aceptarla como es forma parte del sometimiento a mí misma.
Quiero saber todo, tan imposible como eso.
Y así es como tengo miles de pequeñas cicatrices en mis dedos de los cortes de papel pero no es por manipular tantos libros sino por mi trabajo, igual siempre queda más romántico decir que es por tantas hojas que paso entre mis manos.

2/2/13

Rodar y rodar

"Sé que voy a morir joven" pero pensaba en la juventud esa donde la carne está saliendo, con esa certeza que se tiene después de haber asistido al funeral de tu compañero de primer grado de la escuela primaria, verlo tieso y no entender qué le pasó.
Y así, el catorce de enero cumplí cuarenta y dos años, ya de juventud queda poco y no me he muerto aún, casi casi un par de veces pero acá estoy.
Sirvo de mal ejemplo, soy una base de datos al pedo y tengo habilidades que no sirven de mucho.
Hice dos hijas y amigos, me distancié de algunos por los kilómetros, de otros por propia voluntad, de otros sin querer, llegan nuevos, permanecen los de siempre, la esencia no cambia dicen por ahí pero creo que sí. 






Del egoísmo y otras yerbas

Desde que mi primera sobrina tenía ocho años dejé de hablar con ella por teléfono (hace once años aproximadamente que vivo a 2500 kms. de Posadas) y acá vine, acá me quedé, no tenía demasiadas ganas pero me quedé, de a poco me amigué con el viento, el laburo, la vida. Dejé de hablar con Sofía porque terminábamos llorando las dos, dejé de hablar de a poco con todas las personas queridas por la misma razón o porque no tenía guita para llamadas de larga distancia o porque escribir un email corto me parecía una falta de respeto y esperaba tener un rato tranquila para escribir la carta como los destinatarios se merecían, ese tiempo jamás llegó y no creo que llegue nunca ya.
No pasa un sólo día sin que los tenga acá conmigo, no pasa el año nuevo sin que piense con mucha fuerza que ojalá estén riendo, jamás olvido sus cumpleaños pero no puedo hablar, no puedo, más de una vez me hallé haciendo un mensaje de texto con un nudo insoportable en la garganta.
Mi madre partió hace un par de semanas de vuelta a Posadas a esperar la llegada de dos nietos más. Fueron nueve largos meses, vos sabés que no es fácil pero qué madre o padre no representa un problema en mayor o menor medida para un hijo, de la misma manera en que seremos un problema para nuestros hijos, si es que los tenemos. Igualmente le agradecí lo bueno que hizo mientras estuvo acá, en esta casa que no es mía y que no me importa que no sea mía, que no me importa que en cualquier momento me digan "andate", porque el rechazo de los demás no me importa ya, aunque cansa un poco que digan que sos de una manera que no sos, cansa. Si mi madre dice que soy de una manera que no soy, no debe dolerme que alguien más piense así, si madre fuera la madre típica, lo cierto es que mi madre murió hace casi once años, era mi abuela, mi madre, mi hermana, mi amiga ella sabía quién era yo pero se murió, la extraño pero no la necesito, la extraño nomás de una manera asfixiante. 
No sufro más que otros, no sufro menos que otros, no soy más importante que nadie si uno es sólo esto y en cualquier momento dejamos de ser.
La inexistente culpa me dio qué pensar, qué tan mala podía llegar a ser si es que no sentía culpa alguna. La verdad es que no me importa mucho nada, que la vida es así y será  que quizás he cambiado o no, quizás antes mentía para no sentirme no-querida, quizás sea que ahora no me importa ser no-querida y miento que no me importa, y de nuevo el mí-yo-egoísmo que tampoco me importa demasiado si total, uno nunca termina de conocer a nadie ¿quién tiene la verdad absoluta si tampoco nos conocemos a nosotros mismos? ¿o no te encontraste nunca haciendo algo que jamás imaginaste que harías? 
Estoy absolutamente fascinada con no saber qué va a pasar mañana.
Y acá tengo una revista que nunca voy a poder mostrarle a Javier, una remera que le encantaría a Raquel, un montón de botones para Silvia, un vino de las bodegas de acá para Gustavo, las mantas tejidas para mis sobrinas y sobrinos, los dulces caseros para Felipe y Lina, un babero precioso para el primer hijo de Carolina, la receta de los alfajores de piñones para Karina, las pizzas para Graciela, las tarjetas con hojas de los árboles de acá para Francisca, la carta escrita en papel para Zinha, el chaleco tejido para mi papá, el almanaque para mi mamá, los relojes para mis hermanos, la cerveza para Teresita, la puteada para Peque, la guitarreada con Fabiana, la letra de Galopera para Wilma, el abrazo para David, las ganas de San Bernardino, la placa del nicho de mi abuela, acá están.

14/1/13

La perrada

¡Qué cosa con los perros!
Acá estoy sentada con una taza de té rojo (de vez en cuando me doy aires de señora en medio de la casa medio en ruinas, un laburo asalariado y chato pero con internet, muchos libros y el meñique levantado mientras levanto la taza decorada con una infantil jirafa).
Es madrugón por acá y la fresca lluvia en la ciudad, dio el respiro que hacía falta después de un par de días de intenso calor.
Pondré algo de música. Música sin letras porque no puedo concentrarme, eso me dijo una vez un escritor medio amante que tuve hace un tiempo ¿medio amante? sí, algo así, en realidad nunca supimos qué fuimos, él, escritor maduro y yo, joven sin minifalda con un permiso en las muchas responsabilidades de madre jefa de hogar, la cuestión es que lo copié de manera inconciente y es que ahora no puedo escribir siquiera un mensaje de texto si algo con letra suena.
Y decía eso de los perros porque esta madrugada del día en que cumplo cuarenta y dos años sobre este mundo, la perrada del barrio está empeñada en tener sexo bajo la ventana de mi dormitorio, me molesta el no poder dormir dado que tengo que ir a laburar pero ni modo como dicen los mexicanos.
Aprovecho para escribir algo que no me sale, pero estoy con el firme propósito de hacerlo. No es que quiera ganar un concurso literario pero es que lo necesito nomás.
Este blog que escribí con asiduidad, que abandoné, que volví, que volví a dejarlo, que lo cerré y que volví a abrirlo empezó como lo que es, un diario, la macana es que, siendo un diario público (o, no-íntimo) personas que quiero tienen acceso a él y no les gusta algunas cosas que publico, antes me preocupaba pero ahora estoy entrando en una sórdida etapa de impunidad y no me importa, tampoco me preocupa.
Las decisiones tienen consecuencias, siempre y asumirlas, tanto las buenas como las malas, es cuestión de ¿madurez? lo que me faltaba, venir a madurar justo ahora.
Se entibió el té, ya vengo.
Hablando de perros siempre recuerdo al Chango, el perro de la infancia, ese que de su enorme cola nos prendíamos mi hermano y yo, él nadaba hasta que veníamos chiquita la casa, mi abuela silbaba y él daba la vuelta.


22/5/11

Y sigue de dominguera la cosa

Te juro que no es premeditado, la semana está un poco completa de actividades así que tomé nota de los sobresalientes de la semana:
Cosas que son una porquería:
En la vida de una jefa de hogar no hay nada peor que te pueda pasar como un lavarropas automático, bellísimo y agonizante que se resiste a desagotar, dejándote sumida en la más terrible de las dudas existenciales "¿por qué a mí la recontpmqlp?"
Cosas que son una porquería siempre:
¿Por qué, en las reuniones el que tiene auto tiene que hacerse cargo de los que no lo tienen?
Cosas escuchadas enserio, no-ficción: 
Dicho por boca de un hombre sexagenario criado en un pueblo perdido de Neuquén. 
-Cuando me compré un lavarropas, en el pueblo en el que vivía corría el comentario de que no me iba a casar porque era homosexual, la prueba estaba a la vista...el lavarropas.

15/5/11

Domingos

Los domingos tienen mala prensa, igual que los lunes. Me pinta solidarizarme con ellos.
Pensaba en que sólo existen sin haber pedido nacer. Nos marcan la delgada línea entre "el descanso" y "la obligación", será porque nos enseñaron así o porque elegimos que así sea. En algún punto te das cuenta que, no todo lo que aprendiste como cierto es tal, tu opinión se forma, tu cabeza se va abriendo y en el pecho sentís que eso que se debe sentir como fe cierta, no es tal. Eso de la culpa es un cuento para que hagas lo que "debés", que ser honesto no siempre te da el primer lugar, que mentir a veces, está bien...que esforzarte siempre no da recompensas más que tu conciencia tranquila, que matar está mal... hasta a una mosca está mal, que robar está mal, que traicionar es una de las cosas más bajas del ser humano, la otra es ser bueno y hacer nada cuando presenciás una injusticia.
El domingo me deja estar sin horarios de almuerzo, de baño, de limpieza...con decibeles que se me antojan para la música, organizarme mentalmente una grilla semanal de actividades que no cumpliré. 
Los lunes tienen la magia del perro abandonado, yo lo alzo...lo acaricio, le doy de comer y le digo que no le tiene que importar que se enojen con él si no hizo nada malo.
La ignorancia a sabiendas es la contradicción más terrible había sido (descubrimiento personal, como si fuera el agujero del mate...suelo ser patética)

8/5/11

Tesoros

No tengo cajitas para los recuerdos, los pongo en la heladera, en las paredes de manera indiscriminada.
Los dejo a merced del polvo, corriendo el riesgo de que se amarillenten con el tiempo. Guardarlos es como enterrarlos, prefiero que estén así, como acompañándome en el día. Hacer mate y mirarlos, recordar el momento en que pasó a mis manos, imaginar que ocupó su tiempo pensando en mí.
Este es el caso del niño Felipe quien es hijo de mi más antigua y mejor amiga en el último viaje a Posadas. Me lo entregó cuando subíamos al micro de vuelta para estos lares.
Somos S.Menor y yo, está firmado por él y también con su imagen.

Creo que las extrañaciones invernales son lo pior mirá.

9/4/11

Tatuajes

A veces te das vuelta en una esquina y te encontrás con seres que parecen salidos de un cuento de terror, otras...con existencias que se te cruzan como una aparición para dejarte señales (juro que no fumé nada que no sea tabaco).
La cosa se configuró en una tarde al lado de mi laburo, suelo pasarme un rato a saludar y estaba Él sentado con sus muletas, sus piernitas cruzadas de tajos, taladradas por barras de titanio en veinte operaciones, su cuerpo sin descanso natural estaba en vigilia gracias a la morfina. Su voz dulce cruzó el lugar, su cara tenía la expresión del que atraviesa el horror y continúa sólo porque sigue respirando. 
"No me mires así" me dijo.
"Te conozco pero no sé de dónde" cometiendo absoluto *sincericidio.
Uno de los chicos que laburan ahí me dijo quién era.
"Ah...sí ¿cómo estás?" metí la pata.
"Como puedo". Sincericidio de parte de él.
"¿Cómo hacés para respirar?" le dije casi al oído.
"Con morfina negra" se confió. 
Cosas que ya sabía era que había tenido un terrible accidente y luego me contó lo de sus largas horas sin poder dormir, el constante estar haciendo, el amor de su hija, de su novia, el parate que tuvo que dar obligadamente. 
"Ya me hice el piercing nasal y quiero tatuarme" embutí sin sentido como cuando me pongo muy nerviosa y no sé qué decir, deduciendo que al otro le importa lo que yo diga.





"No te ensucies la piel" me dijo, justo él...que tiene casi todo el cuerpo tatuado.

*sincericidio, copiráit Mile 

14/12/10

Encuesta

yo sé que a veces salto con cualquiera pero es que me carcome una duda existencial...¿alguien se banca esos números de danza expresionista-contemporánea? ¿o soy la única que cree morir de aburrimiento?.
Hoy, en el acto de cierre del ciclo lectivo de S.Menor nuevamente embutieron uno de esos números, miraba las caras de mis pares y dispares, estaban todos en otra ¿hasta cuándo van a joder con que alguien puede entretenerse con eso?
Me cago en Isadora Duncan.

24/9/09

¡Qué lo pan con queso!

Tengo los ojos cuadrados, me bulle la cabeza. Ví tantas plantillas lindas, horribles, anoto y borro los posibles nuevos títulos, pregunto, prefiero no preguntar y pregunto nuevamente.

Es que mi muletilla cuando estoy acorralada siempre fue "no sé qué hacer", lindo cuando tocan decisiones.

Descargo y elimino, así perdí elementos del blog pero como soy ordenada (aunque no lo creas) tengo todo guardado y volveré a subirlo con más tiempo, ahora no me da el cerebro.

Ya contesto los comentarios, como corresponde.

Sí, soy un desastre pero lo disimulo bien.