Había escrito esto en medio de los abundantes vasos de sidra (copas no, es muy fashion, un lujete que no puedo darme, además entra poca bebida) con melancolía por las ausencias, mis padres, mis hermanos, mis cuñadas y sobrinas lejos, mi abuela muerta, María muerta también y una situación un poco confusa respecto a mi futuro laboral. En otras palabras, una cosa de auto compasión asquerosa.
Ahora que se pasó el pedo y con el calor arreciando cual vendaval eléctrico, pienso que...ayer traté de calmar a S.Menor del susto que le provoca la sangre, se le cayó el tercer diente; las largas charlas hasta la madrugada, con mirada de películas incluidas, con S. Mayor; los planes para este año del padre de S. Menor quien empezó dejando de fumar (nuevamente) espero que esta sea la definitiva, por su bien nomás...yo, volví a fumar y ahí ando, culposa cual gorda a régimen después de comerse a escondidas un panqueque con dulce de leche. También en pocos días recibiremos la visita de
Milenius quien viene exclusivamente a mi casa, estoy recontra feliz, también en pocos días viene mi hermano Pablo (el
sobreviviente) con Kari y las nenas a quienes no veo la hora de volver a abrazar y un montón de cosas lindas que están pasando así que...te dejo igual con mi divague de borracha "cerrando etapas" típico de fin de año, no iba a ser la excepción...en fin, no fue un muy buen año el 2.009 pero..."estoy viva" qué mierda.
Olorcito a nuevo, listo para estrenar está este 2.010 que lo veo tan frágil, recién nacido, con aroma a bebé mirando todo con ojos enormes como intuyendo, aunque sé que sólo ve bultos.
Tengo miedo de tocarlo porque la piel es frágil casi transparente, le digo bajito que espero que sea buenito, que no se deje manosear, que sepa plantarse, que sea creativo, que ojalá le guste ver cómo el viento mueve la copa de los árboles, que sepa que tengo muchas esperanzas puestas en él, que ,en ese año que se fue, estuve cerca de no conocerlo y que eso caló hondo en mí, tan hondo que ni yo lo entiendo todavía, que me perdone porque, de seguro, alguna macana me mandaré pero como siempre, será sin intención. Que al final de la perorata sepa que lo que más me importa es que sea buenito conmigo, que no soy mala persona, que tengo ilusiones y sueños, que quiero hacer muchas cosas todavía, tengo muchas películas para ver, libros para leer, música por conocer, amaneceres con la respiración profunda del sueño de mis hijas.
No te pido pieles, joyas y viajes, quiero estar tranquila y en paz conmigo misma de una puta vez, nunca es tarde para recomenzar, nunca es tarde para aprender, pero hasta ahora siempre tuve la sensación de llegar tarde a todo, no quiero que empiece la rueda así nuevamente.
Quiero terminar la historia que no puedo cerrar desde hace años y que me enferma. Sé buenito 2.010 que vengo muy apaleada.