31/3/09

Mala Ale, mala.

La conciencia me carcome, no siempre, para qué te viá mentir, es la pura verdad, pasa que queda biám decir "ay, era tan mala, qué arrepentida estoy virgencita de Caacupé", ná, fui una hermana mayor mala.
Actualmente nos separan 2500 kms. a mi hermano, éste del que te voy a contar, y a mí, él está en Posadas y yo, acá...sí acá. De vez en cuando charlamos, tipo comercial, aunque reconozco a veces en su voz, la alegría de saber de mí, no es algo que finja, lo que sí, rapidito se le pasa...en fin.
Te voy pasando las series fotográficas, las mismas fueron elaboradas cuidadosamente por nuestro padre cuando iba a visitarnos al lugar mágico, dos veces al año, vacaciones de invierno y verano. Primero era extrañarlo tanto y saludar a todos los aviones que pasaran pensando que él iba allá y, por supuesto, a los gritos para terminar llorando y nuestra madre, puteando.
Cuando al fin llegaba él cargado de regalos, esperábamos pacientemente a que despertara todos los días, jamás lo hacía antes del mediodía. Nosotros, viviendo en una granja, no sabíamos lo que era dormir hasta tarde, es más, solos nos despertábamos, así que esperarlo contenía una ansiedad terrible. Una vez que estaba en pie nos divertíamos mucho, jugábamos en el lago, pero el muy vivo (mi padre) se exponía al sol de verano de San Bernardino, en los primeros días, así que a la semana no podíamos seguir jugando porque estaba malhumorado y dolorido.
Marce (o Pablo como le gusta hacerse llamar, dice que Marcelo es nombre de puto, su nombre es Pablo Marcelo, como si el nombre lo fuera todo) fue mi único hermano hasta que cumplí los trece, mi única víctima.
Fui la primera nieta materna, así que mis abuelos me adoraron y mimaron hasta mis casi tres años, cuando mi abuelo se dejó morir el muy tonto. Y tuuuuuuuuvo que llegar este bodoque insufrible, llorón, hinchapelotas, a dejarme en el lugar de "hermana mayor", esperar a que lo atendieran porque era más chico. Ah...y para colmo de males en un lugar y en una época donde ser varón, era una bendición propiamente.
Recuerdo que quise cortarle los dedos...sí, no pongas esa cara ¿qué tiene?....bueno, los deditos, el recuerdo es de hace tanto tiempo que no tiene sonidos, sólo un par de imágenes, así que calculo que tendría yo unos tres años y medio, él un año aprox.;la primera es de su manito bajo la mía y la tijera que no cortaba, la segunda es él upa de nuestra madre con el dedo o la mano vendada llorando y mi mamá gritando en off.
Recuerdo que nuestro padre entre los regalos traía cajas llenas de galletitas dulces glaseadas que, eran una curiosidad y nos retaceaban porque sino nos las engullíamos. Yo esperaba la siesta, me escurría descalza hasta la cocina amarilla (la otra era la de campaña) y tenía que llevarme lejos la caja porque el celofán hacía ruido y el sueño liviano de mi madre podía llegar a ser catastrófico. Claro que no faltaba mucho para que mi madre se diera cuenta que la caja se vaciaba rápidamente y siempre me las ingeniaba para que ligara él. Por ej. le ponía galletitas en los bolsillos del short o debajo de la almohada, porque él sí dormía la siesta.
Bueno, para que te des una idea de lo que significaba ser descubierto tengo que contarte que nuestra madre nos aplicaba inolvidables correctivos dignos de ser olvidados.
Cuando le estaba siendo aplicado el castigo, me agarraba una especie de pena por él, pero se me pasaba enseguida.
En el pueblo vive aún mi tío con su familia, hoy grandísima por los nietos, pero cuando éramos chicos y venían nuestros primos estábamos de fiesta...otros chicos para jugar. Pasa que, vivíamos a tres kilómetros de la ruta y de la ruta a diez kms. del pueblo. En realidad la zona era conocida como Yvy angy 2da., a la altura del km. 47.
Digamos que no éramos visitados por nuestros vecinitos, ya que simplemente, no los teníamos.
Mi abuela cumplía sesenta años, una joda desde temprano con asado a la estaca, ensaladas, chupi, serenata, dedicatorias radiales y toda la familia..."juguemos al gallito ciego" propuse porque como mayor, tenían que hacerme caso, los demás primos también tenían cierto gusto por hacerlo "caer" ya que, además de ser mimado, era un llorón buchonazo de primera. El gallito estaba cantado de entrada, lo hicimos girar como un trompo, hasta que nos cansamos, a la primera de cambio se dió la frente contra una de las columnas de casa (de piedra) partiéndose la frente. No te imaginás el escándalo, le brotaba la sangre, mi tía embarazada se desmayó creyendo que se había sacado un ojo (¿con un golpe tía? por favor); nos corrieron con varillas porque sabían de nuestras intenciones. Cuestión de que el cumpleaños terminó mal.
Fue un tajito pedorro nomás, pero chillaba como chancho al que le erran el cuchillazo.
Recuerdo otra vez que acompañé a mamá a hacer compras para las fiestas de fin de año a San Lorenzo y, no sé cómo, accedió a comprar una curiosidad....dentadura postiza de vampiro...compró dos. Apenas llegamos era de tardecita y lo llamé entre los mandarinales, le decía que le iba a mostrar algo, cuando se acercó, le dije que no sabía qué me pasaba, que estaba rara y me doy vuelta de golpe sonriendo con la dentadura postiza y salió corriendo mientras gritaba..."Ale es grásculaaaaaaaaaa mamáaáááá". Me reí mucho. El correctivo me fue aplicado, como corresponde, tenía todo planeado menos la zafada.

Cuando volvíamos de la escuela, él corría gritando que el que llegara primero a tocar a la abuela ganaba. Qué, no sé. Pero tenía esa fijación por hacerlo todo primero, en correr siempre le ganaba yo claro.
Mirábamos películas, las que nos dejaban claro, en una de ellas habíamos visto cómo unos chicos jugaban con cierto artilugio en un lago....zas...se nos prendió la lamparita. Constaba de un palo atado al medio por una soga que pendía de la rama de un árbol, de manera que uno podía encaramarse y largarse al medio del agua. Claro que no teníamos manera de hacerlo ya que, el lago estaba un tanto lejos como para nuestro propósito, él nunca se dió cuenta de ello. Lo más cerca que teníamos era un árbol de cocú, sus ramas flexibles son fuertes, pero había luego una barranca de unos dos metros, un poco de playa y después empezaba el agua. Lo ayudé y cuando terminamos lo azucé "yo primero, yo primero"...cayó, subió primero y terminó estampado contra el alambrado de púas. Ya a esta altura (cronológica) de maldades mías, nuestra madre había adoptado la postura salomónica y ligábamos los dos por igual.
El tema de los correctivos nos eran aplicados cuando la abuela no estaba, ella no dejaba que nos pegaran, pero nuestra madre iba anotando en su librito negro cada macana y después nos pasaba la cuenta. La cosa era más o menos así, el librito negro era la palma izquierda abierta, y el lápiz, imaginario, ocupándose de que la viéramos cuando hacía ese ademán.
Todo empezó a terminar cuando él me vio fumando por primera vez y a escondidas en el patio de la casa en la que vivíamos en Posadas, tenía yo catorce años, y vino a avisarme que mamá estaba llegando del supermercado.


Primera foto que se tiene de él, tendría unos seis meses, es en Asunción.


Acá estamos con nuestra mamá, bonita ella. En esa miradita inocente creo que se sospechaba lo que le esperaba.


En uno de los costados de la casa de abuela en San Bernardino.



Nuestro padre, en su eufórica maratón por ser fotógrafo profesional, nos hacía posar en medio de los camalotes que traían las lluvias.

Como tardaba mucho entre toma y toma, nos aburríamos, se enojaba tanto cuando revelaba y se encontraba con fotos como ésta.


En el frente de casa de abuela, solito.


Acá está en Río Gallegos comiendo el cuarto de cordero, toda la atención de la familia de mi padre enfocada en él, claro...qué tierno el pequeño tragón.


Sí, es una imagen enternecedora.


Esto corresponde a una época esporádica de morada en Posadas. Es Marce.


Chupando panza el vago.

En una de nuestras incursiones de exploradores. No sé cómo siempre salimos ilesos de esos lugares.






Las demás no son imágenes explicativas, al menos con palabras dichas o escritas.

30/3/09

Huevos.

Si ponés huevos a hervir pero te olvidás de poner agua en la ollita o hervidor, prendés la hornalla y de repente escuchás que explotan y sale un humo terrible quiere decir que estás ¿distraída o enamorada?

Otra cosa, me llamaron para una entrevista de laburo en una empresa ¿qué hago?
Chicha volvió de Taquimilán dos semanas después de lo acordado, pero la casa está limpia ¿quién la limpia? ni idea. Sigue con su mutismo agrio esta mujer, pero bien que recibió la botella de caña Legui que le regalé. J.N. sigue su vida fuera de mis ojos, pero estoy tranquila porque siento que en algún momento voy a ir descubriendo cosas.

27/3/09

Empapada en verdor.

Me traga la selva en su húmedo verdor, las hojas de los helechos, güembé, la mala gramilla, apenas puedo respirar por el calor. Caigo rodando entre el barro rojo y llego, como si fuera un páramo, a las aguas correntosas de un arroyo y el frío me despierta.
Voy a los tumbos, en medio de ese ensueño, donde el despertar y los rastros de lo soñado se convierten en el estado ideal. De a poco el día real se va haciendo palpable y, en medio del silencio de la casa, preparo el mate y pongo música, elaboro en mi cabeza la posibilidad de hacer de ello una entrada en mi blog y acá estoy.
Alcione canta una canción de Mangueira adornando mi deambular. Recuerdo la ciudad donde pasé años que precedieron a mi morar en Nqn., los alrededores, los miradores donde no se puede estar más allá de la media noche si el río está en calma. Los chiperos son personajes que extraño, cada uno con su anuncio característico a voz en cuello. Las villenas, cruzan desde Encarnación (Paraguay) a vender el producto de sus "chacritas", tomates, porotos, choclos desgranados, zanahorias, lechugas todas voluptuosas con gotas del lavado que toman en la madrugada antes de que sus dueñas las acomoden en los canastos cargados a fuerza humana, las villenas siempre están sonrientes y hacen chistes verdes; son mujeres solas con una collera de hijos o nietos que mantener y quien anda por la vida así nomás, no logra entender cómo, esas mujeres que laburan así puedan mantener ese nivel de buena onda.
-Somos alegres nomás patrona ¿vió? masiádo pena hay para perder tiempo en lamentarse- me dijo una vez Lilú, una villena que cruzaba de lunes a viernes con su hija a vender su verdura. Cuanta sabiduría sin haber ido a un terapeuta, pensaba yo.
¿Qué será de su vida? ya tendrá sesenta años aproximadamente.
Necesito humedad, mi cuerpo lo pide, es una humedad que no calma con agua por fuera. Quizás deba meterme en algún arroyo o decirle a mi hermano que puede limpiarse el culo con hojas de ortiga como lo hice cuando éramos chicos y nos alejábamos en nuestros juegos de exploradores en el monte vecino, el baño estaba lejos, el pobre estuvo dos días de patas abiertas mientras mi abuela lo curaba, me agarró una culpa terrible después. Fui una hermana mayor mala, pero esa es otra historia que confesaré más adelante.
Te ilustro con este vieja fotografía donde souvenir mayor tenía diez años y que quería compartir con vos, estamos paradas en Pto.Iguazú, de fondo está Foz do Iguacú y Ciudad del Este (ex Pto. Pdte. Stroessner, gracias a Dios ex), mirá cómo el Paraná corre furioso.

25/3/09

Te corto un poquito y me calmo ¿dale?

02 - MACHETE 22.mp3 (2.07 MB)


Lo escuché en algún lado o capaz lo leí, sé que se trata de un recuerdo de larga data, pero del que no tengo certeza del momento sobre la leyenda del machete 22. No hubo caso que el goear maldito subiera este bello chamamé así que, apelando a tu buena voluntad, te sugiero que vayas al enlace para poder escucharlo y así ilustrar esta entrada.
El machete 22 es un artículo que no debe faltar en la cartera de toda dama ya que tiene múltiples usos:
-defensa personal
-pelar una naranjita (si estás a dieta)
-cortar en rodajas un salamín (si no estás a dieta)
-acicalar el jardín
-rascarte la espalda
-cortar los envases imposibles: cds nuevos, maquinitas de afeitar, etc. que parecen que los hicieron para que nadie pueda abrirlos como si se tratara de una prueba de sangre.
-sacar la yerba que se niega a salir del mate, esa del fondo, sí..esa...que te ensucia la bacha.
-amedrentar a tu perro cuando estás por salir y te pusiste ese pantalón blanco que tanto te gusta.
-jugar con tus hijos a que sos pirata
-colgarlo en la pared del living cual escudo de armas de la familia, siempre queda biám un escudo de armas, pero como sos medio pelo (como yo) entenderán tus visitantes que, a falta de escudo, buenas son las armas.
-amenazar al carnicero
-cortar vos mismo la carne en el espesor que sea de tu agrado ante la mirada aterrada del carnicero
-sacar punta al lápiz delineador de ojos

¿Ves? con un poco de buena voluntad, todo tiene vuelta.
¿Qué pensabas? ¿que era sólo para castrar?
Claro que muchas veces quise privar de su miembro viril a más de uno, y más de uno se lo merecía...creeme, por supuesto que al tener el espíritu madreteresístico tenés que ser muy guacha para meterte con "el amigo", criticar su forma, su tamaño o su desempeño es meterte con lo más sagrado de un hombre (además de la madre)...y se me viene...se me viene de vuelta y no lo puedo evitar....se me viene la pregunta.
¿Si no tienen problema en decirte que estás gorda, que los cardos te salieron rápido...por qué no podés vos decirle que es precoz y eso no te gusta?
Bueno, está bien ya me calmo. Sé que generalizo, que no todos/as son así, que...que...que...pero me cacho en dié y me agarra la locura de vuelta, pasa que últimamente cuando se me viene, no la puedo parar, a la pregunta digo.



Un machete bien afilado nunca debe faltar.

Ña Leonor.


Nota mía: el título del post corresponde a una frase dicha por China Zorrilla a Claudio García Satur en la película "Besos en la frente".

Chapitas en contramano.

Los Jotas me están rompiendo las que no tengo, pero me las hacen crecer. Bah, en realidad es que soy yo, como me atacan cientos de miles de pensamientos de toda laya que ocupan la mayoría de mi tiempo he decidido dejar el asunto hasta que, me ataque de nuevo. O sea...dejar de hacerme la heroína de telenovela mexicana con J.N. y de hacerme la ninfa salvaje con J.H., en realidad no sé a cuál de los dos les tengo más miedo porque sin querer se han adueñado de este que es mi mundo, bueno, acá están mis pensamientos además de otras cosillas, pero fijate que...sí...un poco chifle debo andar. Si hay novedades ya te contaré, siempre te cuento.
Un listado enumerado que, tan de moda están, de cosas de mujeres y hombres que suele tener, de manera muy simpática el blog amigo de Minombresabeahierba me trajo a colación algo que quería compartir con vos respecto de las relaciones humanas romanticulonas, sí ya sé que para eso hacen falta tomos enteros y que desde los griegos para acá, nadie inventó nada (lo dijo alguien que no recuero que, cuando recuerde te lo digo, guardando los derechos de autor correspondientes), pero te quería pasar una lista-mental-personal-mía de las clásicas de los casados para enganchar y de las clásicas femeninas desesperadas que enganchan loquesea:
-Estoy casado pero ando tan mal con mi mujer que en cualquier momento me separo.
-Ay, pero bueno, fijate si tienen hijos las cosas siempre se pueden arreglar, la familia está primero, siempre hay que tratar de componer las cosas, etc., etc.
De ahí empiezan a sucederse charlas, chats, llamados, sms o lo que gusten ambos, en un tira y afloje de seducción muy patética.
La realidad es que el vago pica porque: está aburrido, la mujer engordó y ya no le gusta, de verdad tiene problemas con la mujer pero en vez de ocupar el tiempo que pierde en el levante, podría intentar ver qué hacer si hay arreglo de verdad, o se tira a pobrecito yo que hago de todo y esta guacha mirá que siempre está con cara orrrrrrrrrrt......no la soporto más....
La mina en cuestión, se siente seducida por la pinta o la labia de este pobre señor tan bueno, laburador e incomprendido y le importa tres cominos que el vago la esté usando porque, a fin de cuentas...todas tenemos algo de Madreteresismo.
Difícilmente un vago se enganche en serio en una relación así. Al menos, yo no he conocido quien haya formalizado.
Después de un tiempo de histeriqueo se producirá el encuentro que, depende del desempeño en la cama de cada uno, seguirá o no.
Ahí tenemos a una mina insatisfecha porque, ocupó mucho de su tiempo en una toreada que no va a tener buen fin porque, en caso de que el vago formalice, ella va a vivir mordiéndose los codos pensando en que puede hacerle lo mismo ¿o no? si ellos empezaron así qué te hace creer que no va a hacerlo de nuevo.
Lo mismo para el vago, ponele...ponele que está hasta las manos con la mina y empiece a ver fantasmas.
De todas maneras, eso no tiene un final feliz, estará lleno de reproches, es lo que se merecen por garcas.
No...no...a mí no me pasó, sólo observo y escucho. Que si me llega a pasar ¿sabés dónde le vuelo ya sabés que cosa con un machete 22?

21/3/09

Recetas de allá.

La semana laboral fue un tanto inquietante, el jueves no abrían la puerta así que lo llamé al celular, me contestó con una voz de dormido y me dijo:- Ya voy.
Abrió la puerta en bata, con los pelos (los pocos que tiene) parados y reveltos, los ojos rojísimos.
Yo: - ¿Qué le pasa?
J.N.: - Buen día.
Con un ademán que denotaba mi falta de cortesía.
Yo:- Perdón.
J.N.:- No me gusta que pidan perdón o se diculpen por todo.
Yo:- Glup, bueno. Buen día.¿Está ud. bien?
J.N.:- No me trates de ud., no, para nada y Chica no viene por una semana, tuvo que viajar a su pueblo.
Yo:- ¿Quiere un té?
J.N.:- No me dirás que sos de las que arregla todo con té?

Ay, bueno, está difícil la cosa pensaba. Me dí cuenta que estaba nerviosa por su presencia, acostumbrada a moverme sola, con la presencia silenciosa y mala onda de Chicha, pero estar con él me nerviaba (diría Mile recordando a Niní Marshal...ídola total).
Pregunté por los chicos, me dijo que estaban en casa de una amiga. Uf..."amiga" ¿quién?, obviamente no pregunté.
Me acompañó a la cocina, abrió la heladera y por la panorámica vi que sacaba un plato con dulces. Le pregunté qué le pasaba, nuevamente, me dijo que tiene no recuerdo qué en los intestinos y que había cenado porquerías por ahí y que estaba pagando la consecuencia. Me preguntó si me apetecía un mate, le dije que sí y se puso a hacer, me pidió que me sentara y que hoy no iba a trabajar.
Obediente como soy, me senté en a la mesa de la cocina, ahí me dí cuenta que tenía que preguntarle si quería que lo hiciera yo y me dijo que no.
Como estaba de espaldas a mí observé atenta todos sus movimientos, picaba los bombones de fruta mientras sacudía el mate invertido y empezó a cebarlo tibio eliminando los primeros.
Suspiré aliviada y preguntó por qué el suspiro tan profundo, todo sin mirarme, le dije que no me gustaba el mate dulce.
Sus movimientos son pausados, tranquilos y firmes.
Puso el plato de dulces en la mesa y trajo el mate, con un ademán me invitó a comerlos y le dije que no.
No me mira, ceba mate, come en silencio y no me mira.
Pasó un largo rato. No se me ocurrió mejor idea que preguntar por Chicha y me contó algo de su historia y del tiempo que hacía que estaba con él.
Es de Taquimilán (con razón es rara), se cuentan historias fantásticas de ahí. Se la recomendaron y la tomó porque no podía con su laburo, la casa y los chicos (por más que me muriera de curiosidad, no pregunté nada, pensé que solita iba a salir alguna otra información). No tiene más familia que un hermano en su pueblo, nunca tuvo pareja ni quiso casarse, se enamoró y la desilusionaron, juró que nunca más y hasta ahora está cumpliendo, es lo que dijo J.N.
De repente me miró y me preguntó:
J.N.:-¿Y vos?
Yo:- Y yo qué.
J.N.:- ¿Tenés pareja, estás casada, estás de novia?
Yo:- Eh...más o menos.
J.N.:- Ahá.
Yo:- ¿Y vos?
Se sonrió de costado y no contestó. Empecé a mirar el piso para ver si había alguna baldosa suelta para meterme debajo.
Yo:- Disculpame la intromisión.
J.N.:- Ya te dije que no me gusta que pidan perdón ni disculpas por todo.
Glup otra vez, el mate casi se me cae de la temblequera que me empezó.
J.N.:- Tranquilita, ya te vas a acostumbrar. Si pedís perdón por todo es porque te sentís culpable de manera constante y la culpa es una mierda que no sirve y no te deja vivir. ¿Querés irte ya?
Yo:- No sé, me dá cosa que esté medio calengo y se quede solo, capaz vengan a cuidarlo, no sé.
¡Qué carcajada soltó!
Ay, otra baldosa por favor.
J.N.: No te preocupes por mí, ya estoy grandecito.
Casi, casi pedí disculpas otra vez.
Yo:- Bueno, como quiera, me voy entonces.
Me acompañó hasta la puerta, la abrió, yo miraba el piso y sentía su mirada, me agarró del brazo y me dijo:
J.N.:-Gracias por compartir el mate.
Yo:- Por nada.
J.N.:- Que tengas buen fin de semana.
Yo:- Gracias, igualmente.

Completamente petrificada, no sabía si saludarlo con un beso o no, o qué...así que empecé a caminar, caminé mucho, me pasé creo que como ocho paradas, cuestión de que llegué a mi casa caminando. Pensé en Chicha y su amargor por el amor frustrado.
Pensé en J.N. ¿qué haría solo el fin de semana, así enfermucho?
Capaz lo llame hoy o mañana para saber cómo está, pero me dá miedo que me salga con alguna cosa que haga que me quiera meter bajo las baldosas.
Ah...cansada de cocinar cosas finolis hoy hice sopa paraguaya, que de finoli tiene la cebolla que tiene que estar picada así.

Entrada eliminada.

A quienes me tienen enlazada en sus blogs, les cuento que sí...estaba escribiendo algo sobre los corazones rotos, pero me arrepentí y la eliminé (primera vez que me pasa te digo).
Pero, nobleza obliga y hago el descargo.

19/3/09

Fichas que caen.

Y no me refiero a las del casino, que tan poco me gusta ir. Mi abuelita decía que los juegos de azar son de gente que no es buena porque el juego es vicio y el vicio es malo. Voy viviendo mi vida y me encuentro con gente (poca) que disfruta de estar en el casino y no se patina toda la guita, encuentro a otros que se pasan horas enteras jugando al truco y yo los veo disfrutar tanto, escucho atenta cada ocurrencia en las jugadas propias que nunca entendí. Sí, una vez me enseñaron pero me sacaron por completo las ganas de hacerme buena en ese tan popular juego. He soportado miradas extrañadas porque decía: -No sé jugar y no quiero aprender. Tan simple como eso.
Recuerdo, de mi niñez, a los peones dándole duro a la caña mientras jugaban al truco, siempre alguno terminaba con un tajito.
También he pasado horas dentro de un casino para acompañar a una señora que quiero mucho, porque a ella le gusta mucho. Mientras la esperaba miraba a la gente embutida en las maquinitas dándole al botoncito con cara de abstracción diabólica, me dieron pena, y los que se quedan sin un cinco y se apoyan en el respaldo de sus sillas, despatarrados mirando jugar a los demás con cara de abandonados huérfanos.
No hay caso, nací para asistir muda a esos enredos de entretenimiento que a tanta gente arenga.
En la ciudad en la que vivo hay muchas alternativas de entretenimiento, muchas a las que me gustaría ir, obras de teatro, recitales, exposiciones, pero hasta ahora no hallé el tiempo para hacerlo.
Me gusta mucho salir, pero no seguido, ver otras cosas, llenarme con el aire fuera de mi casa, un mate a la costa del río, una cerveza en algún barcito que no sea top por favor.
Antes salía a bailar, me encanta y soy bastante buena en eso, aunque tengo materias pendientes por ejemplo, el tango. Es difícil encontrar un compañero de pista que se mueva medianamente bien, el clásico "no me gusta bailar" responde al pata dura, raramente realmente no les guste bailar. Te digo que antes de bailar con un pata dura, prefiero hacerlo sola metida en el río de gente que se junta en esos lugares, bah...hablo como si saliera todos los fines de semana, ¿me creés si te digo que en los últimos siete años salí a bailar dos veces?
No es queja, sólo hago balance, es que no puedo dormir y me gusta producir.
Pienso, desde que le tomé la vuelta a Neuquén, ¿por qué siempre la gente va de salida al casino? si, como te decía antes...hay alternativas.
Ya mismo me pongo a planchar mi ropita dominguera y ¡a reventar la noche!
Es que me cayeron las fichas.

16/3/09

Lavando platos.

Lavar la loza, lavar los trastes, lavar cubiertos o como quiera que se diga en otras latitudes del mundo maravilloso (ando con un buen humor que ni te cuento), desde que leí uno de los maravillosos cuentos de Ememe titulado Mamá es acróbata de dos circos y del que recomiendo la lectura a todos quienes lavan los platos y sufren por ello.
Empiezo mi cruzada, uno de mis sueños fue poder comprarme un lavavajillas..."no saca la mugre eso", cosa que también me remontó a los primeros lavarropas automáticos y escuchaba decir "no saca la mugre eso" y después resulta que sí. ¿Serán maridos que no quieren gastar?. ¿Serán esposas que no quieren gastar? .¿Será miedo a lo desconocido?. Preguntas sin respuesta que andan dando vueltas por mi cabezota, si pensás que gasto tiempo en pavadas, tenés toda la razón, pero no lo puedo evitar. La cuestión es que los dos lavarropas automáticos que pasaron por mi vida, el primero llegó cual primer amor, lo acariciaba, lo miraba trabajar, tan bello él con su carga frontal y qué desilusión cuando se rompió la tapa y eso me costó doscientos, de los quinientos pesos que ganaba, maldito traidor. Juré que nunca más me volvería a pasar, sí parte de la culpa fue mía por poner zapatillas a lavar, acolchados, frazadas, pedirle más de lo que podía darme. Pero maldito traidor.
El segundo llegó una tarde, todo grandote, digital y como uno de los errores aprende (bueno, no todos) la tapa está arriba, lejos de los dañinos botones metálicos de los jeans y lo acaricio siempre, lo miro trabajar, le agradezco que esté a mi lado, le digo lo feliz que me hace, no le pido nada más de lo que puede dar.
Hoy estaba triste, souvenir mayor anda extraviada por la vida y yo no puedo hacer nada más de lo que hago, así que esperé a que se junten platos y me puse a pensar mientras el detergente espumaba bien.
Sequé y guardé todo, limpié la cocina, limpié el piso de la cocina, desinfecté la mesada y la bacha, encremé mis manitas y acá estoy recomendándote no mufarte cuando te toquen lavar los platos.

14/3/09

¡Para conocerte mejor!

Siempre digo que los memes son a los blogueros lo que el parto es a ser madre. Como siempre, protesto pero lo hago y pienso que, si lo hago sonriendo es porque me gusta y ¿por qué me gusta? porque nos conocemos mejor.
El oso me pasa el regalo y yo se los paso a cinco "víctimas", ellos deberán hacer lo mismo o la maldición de Abrujandra caerá implacable sobre uds.(o por diversión, o por miedo deberán hacerlo).
Además, los elogios que me hizo son irresistibles (vanidosa al fin y al cabo).

Estilo de música: cualquier cosa, pero cualquier cosa que no me haga sangrar los oídos.

Una película: Doña Flor y sus dos maridos.

Una serie: El gran chaparral.

Una canción: Morango do nordeste- Araketu

Un libro: Upa

Libro actual: (supongo que se referirá al que estoy leyendo pasa que no leo de a uno solo), El templo etrusco- Wilcock, La diva nicotina-Iain Gately.

Último libro leído: No hagas preguntas-Clare Longrigg (espantoso)

Un mal día: cuando fui (erróneamente) diagnosticada con cáncer de cuello de útero.

Una profesión. psicología (creo que hubiera sido muy buena con adolescentes...a los sopapos y listo), pero soy tejedora si eso cuenta como profesión, lo disfruto mucho.

Un sueño: que deandeveras exista el paraíso y después de muertos estemos con los seres queridos y que los no-queridos estén ardiendo en el fuego del infierno (claro, que exista el infierno también pero con vidriera así se podría disfrutar del rostizamiento de pederastas, paidófilos, Nerón, Bush y muchos más).

Listado de "víctimas":

Etaxys: porque creo que serían más que interesantes sus respuestas.
Curupisa: porque tiene muchas cosas lindas que aún esconde la muy bella.
Milenius: porque parece que anda con poco laburo y le doy algo para que se entretenga.
Minombresabeahierba: porque se lo merece, que labure qué tanto.
Antwa: porque también merece un pequeño laburito después de tanto transpirar con su juego.

Adío.